Luces de Bohemia, 2.
Estética. Propuesta de vestuario, iluminación y escenografía
Vestuario
Irá
completamente acorde con la estética esperpéntica de la obra: la gran
mayoría de los trajes estarán sucios y desgastados, a veces muy
ajustados o muy grandes, incluso en los personajes de la aristocracia.
Todos los elementos serán de la época de la Madrid de 1900.
Los
colores tendrán relación con el papel social (oprimido-opresor) de los
personajes en la obra: a los opresores los caracterizará el color
vinotinto o marrón, a los bohemios el blanco y negro, y a los personajes
más trágicos y oprimidos (el preso y la madre del niño muerto) irán
totalmente vestidos de negro.
Max
Estrella: Camisa blanca (grisácea) con botones abiertos, pantalón negro,
y tirantes y bufanda vinotintos. Su vestuario incluye todos los colores
por ser un personaje tan contradictorio y que desempeña un poco de los
tres arquetipos explicados anteriormente. Así lo explica el Departamento
de Lengua Castellana y Literatura IES Maese Rodrigo:
“…lo que realmente define al personaje es la contradicción, la desconexión entre lo que piensa y lo que hace:
- Critica la corrupción política, pero acepta una pensión vitalicia de su amigo el ministro.
- Se compadece del dolor de la madre del niño muerto, pero se acaba convirtiendo en verdugo de su mujer y su hija.
-
Sistemática degradación en el transcurso de su vida dramatizada: estafa
de Zaratustra, engaño de Latino, encarcelamiento, venta de su dignidad
al ministro o robo de la cartera por Latino. Incluso después de la
muerte, el autor sigue despojándolo de su dignidad ya que su muerte es
confundida con una borrachera (escena XII) o, después, es confundida con
una catalepsia (escena XIII)”.
Don Latino de Hispalis: abrigo vinotinto, pantalón y camisa grises.
Madama Collet: vestido con falda larga gris, manto rojo, zapatos negros.
Claudinita: Vestido muy sucio gris y morado, zapatos abiertos grises.
Bohemios
(Dorio de Gádex, Rafael de los Vélez, Lucio Vero, Mínguez, Gálvez,
Clarinito, Pérez y demás): Trajes y accesorios típicos de la época, de
blanco y negro. Alguno utilizará boina, otro tirantes, otro un
sobretodo, etc. Sin embargo, ninguno se verá elegante con lo que usa,
más bien se verán un poco andrajosos.
Zaratustra: Camisa beige, pantalón y chaleco marrón.
Pica Lagartos: Camisa beige, pantalón gris y chaleco marrón.
La Pisa Bien: Vestido con vetas naranjas y rojas. Zarcillos largos color bronce, Tacones marrones.
El
Borracho: hombre gordo con camisa muy apretada, tiene la mitad de los
botones cerrados. Camisa color crema y con manchas, pantalón gris y
zapatos negros.
El Capitán Pitito y guardias: uniforme de invierno verde obscuro con botones plateados oxidados.
Serafín el bonito: uniforme parecido al de los guardias, pero de más jerarquía. Boina vinotinto.
El
preso: camisa manga corta negra metida en un pantalón negro. Esto
muestra la pequeña cintura del preso, quien lleva todo con mucha
dignidad.
Don Filiberto: chaleco color crema con figuras doradas, corbatín vinotinto, saco y pantalones marrones.
El
Ministro: abrigo y pantalón blancos, chaleco marrón, corbatín vinotinto,
lentes (quevedos). Como se señala en el texto, tiene “la bragueta
desabrochada, el chaleco suelto, y los quevedos pendientes de un
cordón”.
Rubén
Darío: Saco Negro, pantalón gris, chaleco azul marino a cuadros, camisa
blanca y corbatín azul. Es el único bohemio que será representado por
este color.
La
Vieja Pintada y La Lunares: vestuarios con muchos colores, pero ya muy
opacos y sucios. La vieja pintada tendrá un vestido amarillo con
bordados morados y tacones rojos. La Lunares tendrá un corsé negro y una
falda blanca con lunares rojos, tacones rojos y un adorno de plumas en
la cabeza de color rosado.
Madre
del niño muerto: Vestido largo negro con mangas tres cuartos, así como
un manto negro bordado que le está cubriendo la cabeza.
Basilio Soulinake: Saco y pantalón marrón, corbatín negro, camisa blanca, sombrero negro.
El marqués: saco, pantalón y sombrero negros. Camisa blanca y corbatín rojo.
El
resto de los personajes del pueblo (el sereno, el niño de la taberna, el
celador, el portero, el empeñista, etc.) tendrán el vestuario de la
época en tonos de grises y cremas.
Escenografía e iluminación
Se
necesita exagerar las facciones de una Madrid decadente, sucia.
Analistas de la obra comparan el viaje de Max Estrella con la travesía
de Odiseo y con la ida al infierno de Dante, por lo que se tiene que
mostrar una ciudad peligrosa, llena de salvajismos desde todos sus
habitantes.
También
hay que resaltar la semejanza de la obra de Valle Inclán con el cine.
Rosa Álvarez Mendez explica un poco esa relación en su libro "Sistemas
de signos no verbales en los esperpentos: análisis semiológico":
"[Valle
Inclán] rompe con las limitaciones espaciales del proscenio para
conceder a la obra un dinamismo más propio de un tratamiento
cinematográfico que de un drama.
Este procedimiento se consigue de
dos formas diferentes: mediante el acompañamiento de los personajes que
se desplazan de un lugar a otro sin descanso, y a través de encuadres
que en una escena determinada dejan fuera del cuadro ciertos objetos y
algunos elementos de la acción"
Es
decir, hay escenas en donde ocurren acciones focales y se deja a un
lado todo lo demás. Esto en el cine se resolvería simplemente con la
cámara enfocando la acción deseada y luego retomando el cuadro completo
de la habitación, pero en el teatro se torna más complicado. Esto pasa,
por ejemplo, en la escena decimocuarta, en la que durante la mayor parte
de la escena hay dos situaciones completamente diferentes pasando en un
mismo escenario físico (en el cementerio, los sepultureros conversando
por un lado y Rubén Darío y el marqués caminando por el otro). Álvarez
Mendez igualmente nos habla de que el tema de la travesía por la noche
de Madrid también es muy propicio del género cinematográfico, pues no
solo se muestran lugares de llegada de Max y Don Latino (como la Taberna
del Pica Lagartos, o la cárcel, o el Ministerio), pero también el viaje
de uno de esos lugares a otro. Esa constante exposición de la travesía
resulta ideal para el cine.
Escena I
El
guardillón estará representado por un triángulo de fondo en donde habrá
una ventana no muy grande con su cortina justo en el centro. La pared,
si bien es anaranjada, esta cubierta completamente de chinches
sujetando autógrafos, manuscritos, bocetos, escritos, junto con algunos
retratos y pinturas colgados torcidos en la pared. A la izquierda una
estanteria rebosada de libros de diversos colores. Una mesa y una silla,
ambas de madera. En el piso habrá libros y papeles caídos y
amontonados. A la derecha, una lámpara. Se nota el descuido, el
desorden, el polvo.
La
iluminación imitará al del crepúsculo, con tonos dorados, anaranjados,
rosados, pero cuando Collet cierra la cortina la habitación quedará en
penumbra, con una levísima luz blanca.
Escena II
Pared
en diagonal en el centro izquierda del escenario con un estante
rebosado de libros polvorientos y de varios colores de tonalidades
rancias, algunos caídos, junto con la puerta cuyos vidrios están
totalmente tapados con "cuatro cromos espeluznantes de un novelón por
entregas", los cuales tendrán gris, azul y negro. También diagonal, pero
en sentido contrario y en el centro derecha, un escritorio de madera
con una silla detrás. Un sostenedor de jaulas encierra a un títere de un
loro tenebroso a la derecha del escenario, el títere de un perro está
acostado al lado del escritorio, en del gato descansa encima de algún
libro en el tope de la estantería y la cabeza del muñeco de ratónse
asoma al lado del mueble. Encima del escritorio una pluma, un saco con
los libros de Max y una vela.
La luz se mantendrá en penumbra.
Escena III
Barra
de cinc en diagonal (como la pared de la escena pasada) con algunas
botellas encima. Justo detrás y paralelo, un mueble de madera con muchas
botellas polvorientas. A la derecha varias mesas y sillas sucias. El
piso, que sale de la pared diagonal, será de piedras planas.
Dos lámparas de acetileno (una de cada lado) junto con una muy tenue luz verde alumbrará la taberna.
Escena IV
Fondo
de edificaciones madrileñas feas con ventanas y puertas cerradas. Un
farol en el centro izquierda. Botellas rotas por el piso, basura en las
calles. Más adelante en el proscenio, en diagonal, se ve la fachada
cutre de una taberna. La luna será gigante, amarilla cremosa, con
agujeros y cráteres, y bajará desde el techo.
La iluminación será azul oscura, siempre en penumbra.
Escena V
El
zaguán del ministerio estará justo en el centro del escenario. Del
extremo izquierdo, sale diagonal hacia delante una pared color beige
desconchada con unos bancos de madera pegados a la misma. Del otro
extremo del zaguán sale otra pared del mismo estilo, pero esta vez con
un archivador de metal, un escritorio y una mesa. En la mesa y en el
piso se encontrarán archivos regados. Todo muy mugriento.
La iluminación seguirá siendo tenue, esta vez amarilla.
Escena VI
Se
sigue con el formato de dos paredes en diagonal unidas por una esquina.
Esta vez, la pared y el piso estarán hechos por piedras grises. El
único farol está justamente en el vértice de dicha esquina, y el resto
estará en penumbra, apenas con un poco de luz azul.
Escena VII
Dos
paredes de abertura en V hacia el público. Estas tienen un empapelado
verde desconchado, con unas figurillas cursis. El piso está hecho de
baldosas marrones. En el centro una mesa negra alargada con sillas
vacías, y en cada puesto una torre de papeles. Un teléfono en el extremo
dela mesa. Mucho polvo. Está la marcada penumbra, con apenas una
lucecilla blanca.
Escena VIII
Fondo
con pared con papel tapiz morado con un diseño ridículo. Una silla
exageradamente barroca con cojines crema y madera oscura. Un jarrón
verde con un girasol marchitado. Una pesada mesa de madera oscura en
frente de la silla, y encima de ella un teléfono y varios papeles. En la
pared, está colgado un retrato gigante de algún antiguo aristócrata.
Todo combinado da una impresión de sobrecarga y de un gusto muy
chabacano. Todo en la habitación, aunque de mucho lujo, parece
desgastado. La iluminación se mantiene en penumbra.
Escena IX
Las
paredes en V esta vez se dividirán por la mitad horizontalmente: la
parte de arriba será de espejo, de manera que al ambas paredes
reflejarse se cree un reflejo infinito, mientras que la parte de abajo
será de color crema. Habrá sillones y divanes de terciopelo rojo, con
mesas pequeñas en frente. De un lado un piano de cola y un violín. Hay
humo en el ambiente. Iluminación azul con penumbra.
Escena X
Misma
luna que en la escena IV. Esta vez el fondo será de arbustos y faroles.
Un carruaje estacionado más adelante de la escena. Botellas rotas en el
supuesto piso de piedra. 3 Bultos esparcidos por la escena que simulan a
hombres borrachos tirados en el suelo. La iluminación es igual de azul
que en la IV, muy oscura.
Escena XI
Mismo
piso de piedra. Fondo con edificaciones feas de una calle de Madrid.
Botellas rotas en el piso. Esta vez no está la luna. La luz será aún más
oscura esta vez, haciendo foco en la madre del niño muerto para
aumentar el dramatismo.
Escena XII
Una
torre del campanario y demás edificaciones pobres de fondo. Más cerca
al público está el edificio de Max Estrella, que será de un anaranjado
viejo desgastado. La puerta en la que fallece el personaje es de una
madera clara. La iluminación es de amanecer, con tonos naranjas y
rosados, pero serán menos dramáticos que en el crepúsculo de la escena
I.
Escena XIII
Mismo
escenario que en la escena I, solo que en el medio de la escena estará
el cadáver de Máximo cubierto hasta el cuello por una manta blanca. La
iluminación esta vez será un poco más clara por ser de día, pero no deja
de ser penumbra.
Escena XIV
El
escenario se partirá en dos: a la izquierda, estará la tumba de piedra
de Max, mientras a la derecha habrá un camino de piedras entre grama que
sale en diagonal desde la esquina superior y que conducirá hacia la
tumba. La iluminación será clara.
Escena XV
Misma taberna de Pica Lagartos. La iluminación será un poco más clara.
Propuesta de gesto, mímica y proxemia
MAX
ESTRELLA: se caracterizan por su andar señorial y firme, pese a que es
ciego. Su posición es erguida y siempre con la cabeza en alto, esto
refleja un carácter firme, seguro y fiel a sus principios. Max es un
personaje con poca gesticulación, sin embargo, cuando quiere aportar
determinación a sus palabras, sube el tono de voz y se observa una
gesticulación más acusada. En cuanto a su proximidad con los personajes
de puede destacar la cercanía (íntima) que este rol tiene con Don Latino
de Hispalis, el primero, lo considera su guía y amigo cercano pese a
que el segundo está movido por intereses propios.
MADAME
COLLET Y CLAUDINITA: la primera es la esposa de Max, tiene los rasgos
marcados por el cansancio y la fatiga, su caminar también denota el
agotamiento por la vida que expresa al inicio de la obra, su gestualidad
muestra preocupación y angustia por la situación que vive. La segunda,
es hija de Max y Madame Collet, su mímica expresa jovialidad y decisión,
pues ella es la más apegada a la realidad y la más consciente de su
situación.
DON
LATINO DE HISPALIS: es el guía de Max, sin embargo, su andar es
vacilante e inseguro, propio de un borracho. La mímica del rostro y sus
gestos contradicen su palabra y su tono. La posición corporal y el gesto
de su cara parecen contraídos, sobre todo los ojos. No tiene una mirada
clara, lo cual da cuenta de su personalidad turbia. En relación con la
proxemia de este personaje, es importante mencionar que su cercanía a
Max Estrella es por conveniencia; pese a que él es su guía, su
orientador. En la escena en que se le exige a Zaratustra una
explicación por la venta de los libros, Don Latino se aproxima a Max en
busca de resguardo lo cual da muestra de un carácter cobarde frente a la
valentía del protagonista.
ZARATUSTRA: es uno de los personajes más
animalizados de la obra; los rasgos de su rostro son muy marcados y
exagerados especialmente su nariz, esto da una pista de cómo es el
carácter del personaje; orientado a la codicia. La animalización se
evidencia más es su postura encorvada y su cabeza hacia delante que le
hace parecer un animal. En la Proxemia Zaratustra, es evidente la
cercanía con Don Latino, motivada por la complicidad y el interés de
sacarle provecho a Max Estrella dando así indicios claros de carácter
ambicioso y usurero.
DON GAY: sus movimientos son flexibles y
enérgicos. Su forma de caminar es con pasos largos y firme propia de una
persona alegre y enérgica. La gesticulación de Don Gay es muy marcada,
casi exagerada, con esto el personaje pretende marcar la importancia de
lo que está diciendo (sus hazañas en Inglaterra). Teniendo en cuenta
que, Doy Gay, es un personaje desenfadado y con cierta admiración hacia
Max Estrella, la proxemia entre ellos es de un nivel social. Sin
embargo, su entrada en escena es un poco pedante y da a entender que no
pretende pasar desapercibido.
Propuesta de prosopografía
MAX
ESTRELLA: hombre de avanzada edad, mediana estatura, ciego y de
contextura robusta, cabello canoso y un poco largo, con líneas de
expresión e indicio de calvicie, barba blanca; arrugas alrededor de los
ojos y cejas pobladas. Ropas un poco desgastadas y bastón que utilizaría
para guiarse.
MADAME COLLET: mujer adulta de cabello rubio y
recogido, contextura delgada, rostro ovalado, pómulos altos y cejas
finas, nariz ligeramente larga, ojos oscuros con ojeras y bolsas,
ligeras arrugas en la comisura de los labios.
CLAUDINITA: joven de
piel pálida, cabello negro y largo más abajo de los hombros, cejas
negras, ojos color café, nariz larga, labios gruesos, cuello corto y
contextura delgada, con ropas descuidadas.
DON LATINO DE HISPALIS:
hombre de cabello oscuro y corto, cejas en arco y negras, ojos profundos
y cubiertos con anteojos gruesos, bigotes negros y orejas grandes, su
rostro es un poco arrugado por la adultez y el vicio, delgado y de
estatura más baja que Max Estrella.
ZARATUSTRA: hombre de baja
estatura, encorvado y tic nervioso en las manos, nariz exageradamente
larga, ojos y bigotes oscuros, cejas negras y gruesas.
DON GAY:
facciones firmes y marcadas, es un poco más alto que Max Estrella,
cabello escaso y canoso, rostro es ovalado y su frente está llena de
líneas, barba corta y blanca, ojos pequeños, cejas abundantes y blanca,
su contextura es menos robusta que la de Max.
Propuesta de guiñol
El
contexto de la pieza requiere de un director tirano que ejerza todo el
control posible sobre los personajes, pues de este modo se asegura de
que la crítica contenida en el mensaje que va a transmitir se presente
como él la pensó desde un principio. A partir de esta idea, el artista
será un titiritero que maneje a cada uno de sus elementos como le
parezca.
Para el espectador, los personajes no serán dueños de sí
mismos, ya que sus acciones e ideas serán determinadas por el
titiritero. Para el efecto de este ente creador, se usará la técnica del
teatro de sombras. Él estará ubicado detrás de la tela haciendo con sus
manos movimientos que concuerden con los gestos y mímicas de los
personajes. Su figura se verá aumentada, de modo que se pueda visualizar
como un ser superior. Durante toda la obra solo sus manos serán
visibles, y al final asomará su cabeza cubierta por un sombrero.
Artaud y Brecht
El
teatro según Brecht debe promover en el público una actitud crítica y
debe poseer una función dialéctica en el proletariado (se puede afirmar
que dicho dramaturgo y poeta alemán era marxista). Esta función se puede
observar en un fragmento de la obra Luces de Bohemia:
El
preso: (…) El ideal revolucionario tiene que ser la destrucción de la
riqueza, como en Rusia. No es suficiente la degollación de todos los
ricos. Siempre aparecerá un heredero(…). Hay que hacer imposible el
orden anterior, y eso sólo se consigue destruyendo la riqueza.
E
igualmente en la escena undécima: “Albañil: Con los pobres. Se ha
matado, por defender al comercio, que nos chupa la sangre” (….) La vida
del proletariado no representa nada para el Gobierno”.
Por
otra parte, Brecht menciona que debe haber un distanciamiento entre el
espectador y la obra para que el mismo puede experimentar emociones y a
la vez reflexionar y cumplir una función crítica sobre lo que se está
observando. Esto se puede ver reflejado en la obra cuando asesinan al
hijo de una mujer, quien lleva a su niño en las manos. Muchas madres
pueden experimentar sentimientos de tristeza, nostalgia e impotencia;
pero la idea, según el poeta alemán, es que además exista una reflexión
sobre lo ocurrido, que la escena no simplemente impacte y altere los
sentimientos del espectador sino que también influya en cierto nivel en
su pensamiento, en su objetividad o en su visión.
Tomando
en cuenta el pensamiento de Antoine Artaud el teatro y la
representación debe privilegiar lo corporal, el movimiento y al
lenguaje, enfocándose más en la sensibilidad y no tanto en el
entendimiento. Igualmente el poeta, director y dramaturgo francés le da
más importancia al lenguaje escénico y se aleja un poco de la
valorización del texto. Por esta razón, se puede decir que el texto de
Luces de Bohemia no tiene tanta importancia como lo puede tener la
puesta en escena del mismo. Por lo tanto, observar una escena.
En
relación a lo antes expuesto, Artaud decía que: “una verdadera pieza de
teatro perturba el reposo de los sentidos, libera el inconsciente
reprimido, incita a una especie de rebelión virtual e impone a la
comunidad una actitud heroica y difícil”. En el texto “El teatro y su
doble” escrito por el mismo dramaturgo, se afirma que el teatro era una
especie de peste o epidemia que podía llegar a provocar sentimientos
equivocados en la audiencia o el pueblo y argumentaba que, el control
sobre la mente del espectador, se realizaba mediante el uso de una
poesía que solo seguía el estereotipo antiguo, no buscaban precisamente
llegar al corazón de quienes verían la obra.
Los
autores, Brecht y Artaud, tienen diferentes enfoques en cuanto a lo que
piensan que debe ser y representar una obra de teatro para el
espectador. Para Brecht debe existir un distanciamiento entre la obra y
el espectador para que el público pueda ser jurado de lo que está viendo
y entrar en reflexión sobre los actos representados en la obra,
mientras que para Antonin el distanciamiento debe existir entre lo que
está escrito en el papel y como se deben interpretar dichas palabras en
el escenario para causar una reacción real y sincera en la audiencia
utilizando la voz, la gestualización y los movimientos adecuados que
llevan a que la puesta en escena provoque una estimulación de los
sentidos y una la reacción física. A pesar de que no se asemejen tanto
sus pensamientos, un punto de encuentro entre dichos escritores podría
ser que ambos se alejan del pensamiento original de lo que debe ser el
teatro y proponen nuevas ideas que lleven al pueblo y a los actores a
tener experiencias con diferente estructura e intención en cuanto al
espectáculo teatral.
- Citas de los diálogos de la obra extraídas de esta versión online.
Un poco vagos en Brecht y Artaud, si bien exhaustivos en Valle, bien.
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