domingo, 1 de febrero de 2015

Las Sillas de Eugène Ionesco (adaptación)

 Sinopsis


Cortesía Federico Taboada
"Las sillas, considerada la obra maestra de Ionesco, pone en escena a una pareja de ancianos aislados en una torre situada en el interior de una isla. Para justificar retrospectivamente, ante el mundo, una larga existencia de fracasos y humillaciones, han organizado una gran recepción a la que invitaron a gentes imaginarias, personalidades de toda especie, entre las cuales figura el propio Emperador. Sólo un número más y más fabuloso de sillas vacías indicará la invisible presencia de la multitud, visible solamente para los protagonistas de la obra. Pero los dos viejos acaso no sean más reales que la multitud; están allí para expresar el vacío, dándole su indispensable contorno, la densidad presente de su ausencia. Cuando la escena está totalmente obstruida con sillas vacías, al punto que los viejos quedan atascados como bloqueados en un naufragio inmóvil, aparece el Orador. Para los viejos es la señal de la liberación, después de legar al Orador el cuidado de transmitir el gran mensaje destinado a salvar a la humanidad. Se arrojan por la ventana y el Orador queda solitario ante las sillas, con la boca abierta. No salen de ella sino estertores y sonidos guturales; el Orador es sordomudo.
Oponer lo cómico a lo trágico para reunirlos en una síntesis teatral nueva. Estos dos elementos se ponen de relieve mutuamente, se niegan mutuamente, pudiendo constituir, gracias a su oposición, un equilibrio dinámico, una tensión. Acaso no se ha mantenido nunca este equilibrio dinámico con mayor maestría que en Las sillas, donde el dolor y la poesía al desnudo, permanecen sin cesar ofrecidos a las risas de los espectadores. De este análisis parte la puesta en escena donde el juego, con libertad y humor; es la acción desde donde las cosas se enlazan, desenlazan y pasan... Un hombre solo que deambula con desesperación por un espacio que lo contiene, como contiene la cabeza al cerebro. Una existencia que comparte con una mujer que es casi un satélite, que descubre sus falencias, sus fracasos; que necesita creer en él para poder creer en ella misma. Una vida llena de presencias que son ausencias, que corporizan en un juego sin fin para sentir que están vivos. Y el humor grotesco que hace patéticas las figuras en un lugar que les queda pequeño, que los aprisiona, que los oprime y que logran traspasar en un vuelo liberador hacia la nada… Para el Viejo y la Vieja las puertas están cerradas, o quizá se han esfumado con los invitados; se pierden en lo absurdo, lo penoso, lo cómico… Queda la sombra final de partida, Orador incomunicante, fiesta muerta, réquiem de confeti y serpentina, multitud invisible. Pero siempre retornará la empecinada voluntad de un ser humano que busca un sentido a las cosas y quiere darlo a conocer... (Tomado de La Puerta Estrecha)


Gesto, mímica y proxemia

El viejo. Su gestualidad se corresponde a una persona de su edad: está encorvado; tiene un andar lento. Cuando se exalta, pasa de gestos sumisos a impulsivos e infantiles, y utiliza más los brazos. Tiene un leve prognatismo. En cuanto a la proxemia, no se caracteriza por tener mucho movimiento a través del espacio; suele estar en el centro, atento a las sillas. Solo en los dos actos finales está en los extremos del escenario. Cuando da el discurso asume una postura propia de un político; también cuando recita el poema. Asume personajes.


La vieja. Se caracteriza por mantener una posición siempre encorvada, algo lenta, pero no demasiado. Propio de su edad. Le tiemblan un poco las manos y tiene un tic en los ojos. Desde el principio hasta el final la vieja busca permanentemente al viejo, se dirige a él de una forma incluso maternal, como si quisiera convencerlo de algo, pero a la vez agradarlo. Como es la anfitriona de la reunión y señora de la casa, tendrá especial proxemia con las sillas.

La oradora/Muerte. Desarrolla movimientos muy precisos, algo rígidos, nunca son repentinos o sorpresivos. De desplaza por el escenario de forma recta y no muy rápida. Entrelaza las manos a nivel del abdomen o simplemente las mantiene a los lados del cuerpo. Sutilmente, agarra y luego observa el reloj que guinda de su cuello. Demuestra muy pocas expresiones faciales, son sombrías y muy sobrias, nada alegres. Tiene cercanía con algunos personajes en momentos muy específicos, como cuando Madame Arcati un personaje perteneciente a la obra de Inglaterra sostiene una bola de cristal y trata de ver a través de ella. Su mayor momento de cercanía a los personajes se da hacia el final de la última escena, cuando los ancianos descubren que el orador está entre ellos. Casi siempre mantiene contacto visual con el público y fija la mirada en ciertos puntos del espacio, es bastante observador. Algunas veces, hace un gesto de saludo o reverencia.

Todos los elementos anteriores podrían enlazarse a la elegancia y formalidad que debe presentar un orador. Sin embargo, también identifica el otro rol que el personaje desarrolla en nuestra adaptación: simbolizar la Muerte.

El "Orador incomunicante" mencionado en la sinopsis juega un papel importante en la mímica y el gesto. La escena final de la obra muestra a un orador desesperado y frustrado al no poder comunicar oralmente el supuesto mensaje que el viejo le encargó dar, momento cuando finalmente rompe con la rigidez y la monotonía de sus expresiones y movimientos de las escenas previas. Se esmera en hacer señas en lenguaje sordomudo para que el público entienda el mensaje y mueve la mandíbula para emitir sonidos.

 

Musicalización

La propuesta de musicalización para Las Sillas es sencilla. No se interpreta ninguna pieza musical en ningún momento, todo está basado en sonidos, en el silencio (para las escenas que son, más que todo, cuadros. Cuando los personajes se quedan suspendidos brevemente en la representación) y en la forma como hablan los viejos.

Antes de que empiece la representación, cuando se le da acceso a la sala a los espectadores, empieza un sonido de mar, de manera que el público entre escuchando eso. Este sonido continúa hasta unos segundos después de que se vea al viejo montado sobre la silla y asomado a la ventana.





Antes de la llegada de los invitados se escuchan unas barcas en el mar. Con esto se le puede crear al público la expectativa de que, en realidad, lleguen unos personajes que hagan de invitados (se hace lo mismo con el sonido del timbre). Otra vez se repite el sonido que se relaciona con el mar para dar a entender el lugar en donde se desarrollan las acciones.


https://soundcloud.com/francia-7/sonido-barcas






El sonido del orador es un zumbido, es recurrente y no cambia de tono. Este personaje está presente, sigilosamente, en la obra. A pesar de su discreta existencia y ubicación en el escenario, nunca se deja de notar. Representa la muerte para las tres obras, por eso el sonido solapado (al que a veces no le presta atención) y reiterado del zumbido.











Escenografía e iluminación


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Cortesía José Cuéllar


En los tres actos de la adaptación, la iluminación juega un rol fundamental debido a que la luz es un componente más de la situación y mantiene estrecha integración con el diálogo.
 Hay un juego de luces blancas que ilumina a los dos ancianos con el objetivo de crear el aislamiento y soledad en el que viven, también, se pretende dar realce al parlamento de los viejos. Más adelante, se iluminan las sillas donde se sientan los personajes que no existen para el público real, y así reforzar la incomunicación que existe entre los ancianos. Por último, la luz tenue solo pretende expresar el vacío y construir así el ambiente trágico en que se desenvuelve la obra.


Cuando aparece la oradora, la luz blanca recae sobre ella para destacar que su presencia es liberadora para los viejos por su gran tarea, que es anunciar el mensaje del anciano. Una vez que los ancianos salen de escena la luz solo recae en este. 


No hay fondo ni muebles, solo sillas, cuya cantidad va aumentando a medida que llegan los invitados imaginarios. Al principio, el viejo utiliza una silla como taburete para asomarse a una ventana también imaginaria. Se utiliza el centro del escenario como puerta de llegada por donde llegan los invitados a la torre donde los viejos habitan.


Vestuario y maquillaje



El viejo. Bata azul, camisa Ovejita blanca y pantalón de pijama, pantuflas, lentes y medias negras.  Lentes. Se pretende crear una imagen desarreglada y poco combinada.

La vieja. Bata azul, medias negras con puntos, falda de flores azules, cabello recogido y lentes.  Se pretende crear una imagen de dejadez y de olvido que permita  trasladar al público a un ancianato o a un hogar donde lo que menos importa es la  apariencia o  la imagen física.
 
El vestuario de ambos personajes se conecta a través del color azul que  en sus respectivas  batas tienen en común. Era necesario crear esta armonía a pesar de la incomunicación quese ve reflejada entre la pareja a lo largo de la obra.
 
A través del maquillaje de los ancianos se busca destacar arrugas  y marcas en la cara de cada uno de los actores para reflejar la vejez, el cansancio y lo que significa el largo recorrido de la vida.

La oradora/Muerte. Vestido negro con medias negras, cabello suelto, labios rojos y reloj antiguo, plateado. Ojos delineados con lápiz negro y pómulos resaltados con sombras oscuras. Su vestuario busca reflejar elegancia, misterio y cierto toque de feminidad; y a su vez evita que este personaje sea ignorado a lo largo de toda la obra ya que es el encargado de llamar la atención  cuando se acerca la hora final o de partida de cada uno de los demás personajes.





NOTA. El resto de las entradas del blog pueden verse al hacer click en "Entradas antiguas".


jueves, 8 de enero de 2015

Luces de Bohemia, 2.

Estética. Propuesta de vestuario, iluminación y escenografía

 Vestuario

Irá completamente acorde con la estética esperpéntica de la obra: la gran mayoría de los trajes estarán sucios y desgastados, a veces muy ajustados o muy grandes, incluso en los personajes de la aristocracia. Todos los elementos serán de la época de la Madrid de 1900.

Los colores tendrán relación con el papel social (oprimido-opresor) de los personajes en la obra: a los opresores los caracterizará el color vinotinto o marrón, a los bohemios el blanco y negro, y a los personajes más trágicos y oprimidos (el preso y la madre del niño muerto) irán totalmente vestidos de negro.

Max Estrella: Camisa blanca (grisácea) con botones abiertos, pantalón negro, y tirantes y bufanda vinotintos. Su vestuario incluye todos los colores por ser un personaje tan contradictorio y que desempeña un poco de los tres arquetipos explicados anteriormente. Así lo explica el Departamento de Lengua Castellana y Literatura IES Maese Rodrigo:

“…lo que realmente define al personaje es la contradicción, la desconexión entre lo que piensa y lo que hace:

- Critica la corrupción política, pero acepta una pensión vitalicia de su amigo el ministro.

- Se compadece del dolor de la madre del niño muerto, pero se acaba convirtiendo en verdugo de su mujer y su hija.

- Sistemática degradación en el transcurso de su vida dramatizada: estafa de Zaratustra, engaño de Latino, encarcelamiento, venta de su dignidad al ministro o robo de la cartera por Latino. Incluso después de la muerte, el autor sigue despojándolo de su dignidad ya que su muerte es confundida con una borrachera (escena XII) o, después, es confundida con una catalepsia (escena XIII)”.

Don Latino de Hispalis: abrigo vinotinto, pantalón y camisa grises.

Madama Collet: vestido con falda larga gris, manto rojo, zapatos negros.

Claudinita: Vestido muy sucio gris y morado, zapatos abiertos grises.

Bohemios (Dorio de Gádex, Rafael de los Vélez, Lucio Vero, Mínguez, Gálvez, Clarinito, Pérez y demás): Trajes y accesorios típicos de la época, de blanco y negro. Alguno utilizará boina, otro tirantes, otro un sobretodo, etc. Sin embargo, ninguno se verá elegante con lo que usa, más bien se verán un poco andrajosos.

Zaratustra: Camisa beige, pantalón y chaleco marrón.

Pica Lagartos: Camisa beige, pantalón gris y chaleco marrón.

La Pisa Bien: Vestido con vetas naranjas y rojas. Zarcillos largos color bronce, Tacones marrones.
El Borracho: hombre gordo con camisa muy apretada, tiene la mitad de los botones cerrados. Camisa color crema y con manchas, pantalón gris y zapatos negros.

El Capitán Pitito y guardias: uniforme de invierno verde obscuro con botones plateados oxidados.

Serafín el bonito: uniforme parecido al de los guardias, pero de más jerarquía. Boina vinotinto.

El preso: camisa manga corta negra metida en un pantalón negro. Esto muestra la pequeña cintura del preso, quien lleva todo con mucha dignidad.

Don Filiberto: chaleco color crema con figuras doradas, corbatín vinotinto, saco y pantalones marrones.

El Ministro: abrigo y pantalón blancos, chaleco marrón, corbatín vinotinto, lentes (quevedos). Como se señala en el texto, tiene “la bragueta desabrochada, el chaleco suelto, y los quevedos pendientes de un cordón”.

Rubén Darío: Saco Negro, pantalón gris, chaleco azul marino a cuadros, camisa blanca y corbatín azul. Es el único bohemio que será representado por este color.

La Vieja Pintada y La Lunares: vestuarios con muchos colores, pero ya muy opacos y sucios. La vieja pintada tendrá un vestido amarillo con bordados morados y tacones rojos. La Lunares tendrá un corsé negro y una falda blanca con lunares rojos, tacones rojos y un adorno de plumas en la cabeza de color rosado.

Madre del niño muerto: Vestido largo negro con mangas tres cuartos, así como un manto negro bordado que le está cubriendo la cabeza.

Basilio Soulinake: Saco y pantalón marrón, corbatín negro, camisa blanca, sombrero negro.

El marqués: saco, pantalón y sombrero negros. Camisa blanca y corbatín rojo.

El resto de los personajes del pueblo (el sereno, el niño de la taberna, el celador, el portero, el empeñista, etc.) tendrán el vestuario de la época en tonos de grises y cremas.



Escenografía e iluminación

Se necesita exagerar las facciones de una Madrid decadente, sucia. Analistas de la obra comparan el viaje de Max Estrella con la travesía de Odiseo y con la ida al infierno de Dante, por lo que se tiene que mostrar una ciudad peligrosa, llena de salvajismos desde todos sus habitantes.

También hay que resaltar la semejanza de la obra de Valle Inclán con el cine. Rosa Álvarez Mendez explica un poco esa relación en su libro "Sistemas de signos no verbales en los esperpentos: análisis semiológico":

"[Valle Inclán] rompe con las limitaciones espaciales del proscenio para conceder a la obra un dinamismo más propio de un tratamiento cinematográfico que de un drama.
Este procedimiento se consigue de dos formas diferentes: mediante el acompañamiento de los personajes que se desplazan de un lugar a otro sin descanso, y a través de encuadres que en una escena determinada dejan fuera del cuadro ciertos objetos y algunos elementos de la acción"

Es decir, hay escenas en donde ocurren acciones focales y se deja a un lado todo lo demás. Esto en el cine se resolvería simplemente con la cámara enfocando la acción deseada y luego retomando el cuadro completo de la habitación, pero en el teatro se torna más complicado. Esto pasa, por ejemplo, en la escena decimocuarta, en la que durante la mayor parte de la escena hay dos situaciones completamente diferentes pasando en un mismo escenario físico (en el cementerio, los sepultureros conversando por un lado y Rubén Darío y el marqués caminando por el otro). Álvarez Mendez igualmente nos habla de que el tema de la travesía por la noche de Madrid también es muy propicio del género cinematográfico, pues no solo se muestran lugares de llegada de Max y Don Latino (como la Taberna del Pica Lagartos, o la cárcel, o el Ministerio), pero también el viaje de uno de esos lugares a otro. Esa constante exposición de la travesía resulta ideal para el cine.


Escena I

El guardillón estará representado por un triángulo de fondo en donde habrá una ventana  no muy grande con su cortina justo en el centro. La pared, si bien es anaranjada, esta cubierta completamente de chinches sujetando autógrafos, manuscritos, bocetos, escritos, junto con algunos retratos  y pinturas colgados torcidos en la pared. A la izquierda una estanteria rebosada de libros de diversos colores. Una mesa y una silla, ambas de madera. En el piso habrá libros y papeles caídos y amontonados. A la derecha, una lámpara. Se nota el descuido, el desorden, el polvo. 

La iluminación imitará al del crepúsculo, con tonos dorados, anaranjados, rosados, pero cuando Collet cierra la cortina la habitación quedará en penumbra, con una levísima luz blanca.


Escena II

Pared en diagonal en el centro izquierda del escenario con un estante rebosado de libros polvorientos y de varios colores de tonalidades rancias, algunos caídos, junto con la puerta cuyos vidrios están totalmente tapados con "cuatro cromos espeluznantes de un novelón por entregas", los cuales tendrán gris, azul y negro. También diagonal, pero en sentido contrario y en el centro derecha, un escritorio de madera con una silla detrás. Un sostenedor de jaulas encierra a un títere de un loro tenebroso a la derecha del escenario, el títere de un perro está acostado al lado del escritorio, en del gato descansa encima de algún libro en el tope de la estantería y la cabeza del muñeco de ratónse asoma al lado del mueble. Encima del escritorio una pluma, un saco con los libros de Max y una vela.

La luz se mantendrá en penumbra.

Escena III
Barra de cinc en diagonal (como la pared de la escena pasada) con algunas botellas encima. Justo detrás y paralelo, un mueble de madera con muchas botellas polvorientas. A la derecha varias mesas y sillas sucias. El piso, que sale de la pared diagonal, será de piedras planas.

Dos lámparas de acetileno (una de cada lado) junto con una muy tenue luz verde alumbrará la taberna.

Escena IV

Fondo de edificaciones madrileñas feas con ventanas y puertas cerradas. Un farol en el centro izquierda. Botellas rotas por el piso, basura en las calles. Más adelante en el proscenio, en diagonal, se ve la fachada cutre de una taberna. La luna será gigante, amarilla cremosa, con agujeros y cráteres, y bajará desde el techo.

La iluminación será azul oscura, siempre en penumbra.

Escena V

El zaguán del ministerio estará justo en el centro del escenario. Del extremo izquierdo, sale diagonal hacia delante una pared color beige desconchada con unos bancos de madera pegados a la misma. Del otro extremo del zaguán sale otra pared del mismo estilo, pero esta vez con un archivador de metal, un escritorio y una mesa. En la mesa y en el piso se encontrarán archivos regados. Todo muy mugriento.

La iluminación seguirá siendo tenue, esta vez amarilla.

Escena VI

Se sigue con el formato de dos paredes en diagonal unidas por una esquina. Esta vez, la pared y el piso estarán hechos por piedras grises. El único farol está justamente en el vértice de dicha esquina, y el resto estará en penumbra, apenas con un poco de luz azul.

Escena VII

Dos paredes de abertura en V hacia el público. Estas tienen un empapelado verde desconchado, con unas figurillas cursis. El piso está hecho de baldosas marrones. En el centro una mesa negra alargada con sillas vacías, y en cada puesto una torre de papeles. Un teléfono en el extremo dela mesa. Mucho polvo. Está la marcada penumbra, con apenas una lucecilla blanca.

Escena VIII

Fondo con pared con papel tapiz morado con un diseño ridículo. Una silla exageradamente barroca con cojines crema y madera oscura. Un jarrón verde con un girasol marchitado. Una pesada mesa de madera oscura en frente de la silla, y encima de ella un teléfono y varios papeles. En la pared, está colgado un retrato gigante de algún antiguo aristócrata. Todo combinado da una impresión de sobrecarga y de un gusto muy chabacano. Todo en la habitación, aunque de mucho lujo, parece desgastado. La iluminación se mantiene en penumbra.

Escena IX

Las paredes en V esta vez se dividirán por la mitad horizontalmente: la parte de arriba será de espejo, de manera que al ambas paredes reflejarse se cree un reflejo infinito, mientras que la parte de abajo será de color crema. Habrá sillones y divanes de terciopelo rojo, con mesas pequeñas en frente. De un lado un piano de cola y un violín. Hay humo en el ambiente. Iluminación azul con penumbra.

Escena X

Misma luna que en la escena IV. Esta vez el fondo será de arbustos y faroles. Un carruaje estacionado más adelante de la escena. Botellas rotas en el supuesto piso de piedra. 3 Bultos esparcidos por la escena que simulan a hombres borrachos tirados en el suelo. La iluminación es igual de azul que en la IV, muy oscura.

Escena XI

Mismo piso de piedra. Fondo con edificaciones feas de una calle de Madrid. Botellas rotas en el piso. Esta vez no está la luna. La luz será aún más oscura esta vez, haciendo foco en la madre del niño muerto para aumentar el dramatismo.

Escena XII

Una torre del campanario y demás edificaciones pobres de fondo. Más cerca al público está el edificio de Max Estrella, que será de un anaranjado viejo desgastado. La puerta en la que fallece el personaje es de una madera clara. La iluminación es de amanecer, con tonos naranjas y rosados, pero serán menos dramáticos que en el crepúsculo de la escena I.

Escena XIII

Mismo escenario que en la escena I, solo que en el medio de la escena estará el cadáver de Máximo cubierto hasta el cuello por una manta blanca. La iluminación esta vez será un poco más clara por ser de día, pero no deja de ser penumbra.

Escena XIV

El escenario se partirá en dos: a la izquierda, estará la tumba de piedra de Max, mientras a la derecha habrá un camino de piedras entre grama que sale en diagonal desde la esquina superior y que conducirá hacia la tumba. La iluminación será clara.

Escena XV

Misma taberna de Pica Lagartos. La iluminación será un poco más clara.

 

Propuesta de gesto, mímica y proxemia

MAX ESTRELLA: se caracterizan por su andar señorial y firme, pese a que es ciego. Su posición es erguida y siempre con la cabeza en alto, esto refleja un carácter firme, seguro y fiel a sus principios. Max es un personaje con poca gesticulación, sin embargo, cuando quiere aportar determinación a sus palabras, sube el tono de voz y se observa una gesticulación más acusada. En cuanto a su proximidad con los personajes de puede destacar la cercanía (íntima) que este rol tiene con Don Latino de Hispalis, el primero, lo considera su guía y amigo cercano pese a que el segundo está movido por intereses propios. 


MADAME COLLET Y CLAUDINITA: la primera es la esposa de Max, tiene los rasgos marcados por el cansancio y la fatiga, su caminar también denota el agotamiento por la vida que expresa al inicio de la obra, su gestualidad muestra preocupación y angustia por la situación que vive. La segunda, es hija de Max y Madame Collet, su mímica expresa jovialidad y decisión, pues ella es la más apegada a la realidad y la más consciente de su situación.


DON LATINO DE HISPALIS: es el guía de Max, sin embargo, su andar es vacilante e inseguro, propio de un borracho. La mímica del rostro y sus gestos contradicen su palabra y su tono. La posición corporal y el gesto de su cara parecen contraídos, sobre todo los ojos. No tiene una mirada clara, lo cual da cuenta de su personalidad turbia. En relación con la proxemia de este personaje, es importante mencionar que su cercanía a Max Estrella es por conveniencia; pese a que él es su guía, su orientador. En la escena en que se le exige a  Zaratustra una explicación por la venta de los libros, Don Latino se aproxima a Max en busca de resguardo lo cual da muestra de un carácter cobarde frente a la valentía del protagonista.
ZARATUSTRA: es uno de los personajes más animalizados de la obra; los rasgos de su rostro son muy marcados y exagerados especialmente su nariz, esto da una pista de cómo es el carácter del personaje; orientado a la codicia. La animalización se evidencia más es su postura encorvada y su cabeza hacia delante que le hace parecer un animal. En la Proxemia Zaratustra, es evidente la cercanía con Don Latino, motivada por la complicidad y el interés de sacarle provecho a Max Estrella dando así indicios claros de carácter ambicioso y usurero.
DON GAY: sus movimientos son flexibles y enérgicos. Su forma de caminar es con pasos largos y firme propia de una persona alegre y enérgica. La gesticulación de Don Gay es muy marcada, casi exagerada, con esto el personaje pretende marcar la importancia de lo que está diciendo (sus hazañas en Inglaterra). Teniendo en cuenta  que, Doy Gay, es un personaje desenfadado y con cierta admiración hacia Max Estrella, la proxemia entre ellos es de un nivel social. Sin embargo, su entrada en escena es un poco pedante y da a entender que no pretende pasar desapercibido.


Propuesta de prosopografía

MAX ESTRELLA: hombre de avanzada edad, mediana estatura, ciego y de contextura robusta, cabello canoso y un poco largo, con líneas de expresión e indicio de calvicie, barba blanca; arrugas alrededor de los ojos y cejas pobladas. Ropas un poco desgastadas y bastón que utilizaría para guiarse.
MADAME COLLET: mujer adulta de cabello rubio y recogido, contextura delgada, rostro ovalado, pómulos altos y cejas finas, nariz ligeramente larga, ojos oscuros con ojeras y bolsas, ligeras arrugas en la comisura de los labios.
CLAUDINITA: joven de piel pálida, cabello negro y largo más abajo de los hombros, cejas negras, ojos color café, nariz larga, labios gruesos, cuello corto y contextura delgada, con ropas descuidadas.
DON LATINO DE HISPALIS: hombre de cabello oscuro y corto, cejas en arco y negras, ojos profundos y cubiertos con anteojos gruesos, bigotes negros y orejas grandes, su rostro es un poco arrugado por la adultez y el vicio, delgado y de estatura más baja que Max Estrella.
ZARATUSTRA: hombre de baja estatura, encorvado y tic nervioso en las manos, nariz exageradamente larga, ojos y bigotes oscuros, cejas negras y gruesas.
DON GAY: facciones firmes y marcadas, es un poco más alto que Max Estrella, cabello escaso y canoso, rostro es ovalado y su frente está llena de líneas, barba corta y blanca, ojos pequeños, cejas abundantes y blanca, su contextura es menos robusta que la de Max.

Propuesta de guiñol

El contexto de la pieza requiere de un director tirano que ejerza todo el control posible sobre los personajes, pues de este modo se asegura de que la crítica contenida en el mensaje que va a transmitir se presente como él la pensó desde un principio. A partir de esta idea, el artista será un titiritero que maneje a cada uno de sus elementos como le parezca.
Para el espectador, los personajes no serán dueños de sí mismos, ya que sus acciones e ideas serán determinadas por el titiritero. Para el efecto de este ente creador, se usará la técnica del teatro de sombras. Él estará ubicado detrás de la tela haciendo con sus manos movimientos que concuerden con los gestos y mímicas de los personajes. Su figura se verá aumentada, de modo que se pueda visualizar como un ser superior. Durante toda la obra solo sus manos serán visibles, y al final asomará su cabeza cubierta por un sombrero. 

 

Artaud y Brecht

El teatro según Brecht debe promover en el público una actitud crítica y debe poseer una función dialéctica en el proletariado (se puede afirmar que dicho dramaturgo y poeta alemán era marxista). Esta función se puede observar en un fragmento de la obra Luces de Bohemia: 


El preso: (…) El ideal revolucionario tiene que ser la destrucción de la riqueza, como en Rusia. No es suficiente la degollación de todos los ricos. Siempre aparecerá un heredero(…). Hay que hacer imposible el orden anterior, y eso sólo se consigue destruyendo la riqueza. 


E igualmente en la escena undécima: “Albañil: Con los pobres. Se ha matado, por defender al comercio, que nos chupa la sangre” (….) La vida del proletariado no representa nada para el Gobierno”.


Por otra parte, Brecht menciona que debe haber un distanciamiento entre el espectador y la obra para que el mismo puede experimentar emociones y a la vez reflexionar y cumplir una función crítica sobre lo que se está observando. Esto se puede ver reflejado en la obra cuando asesinan al hijo de una mujer, quien lleva a su niño en las manos. Muchas madres pueden experimentar sentimientos de tristeza, nostalgia e impotencia; pero la idea, según el poeta alemán, es que además exista una reflexión sobre lo ocurrido, que la escena no simplemente impacte y altere los sentimientos del espectador sino que también influya en cierto nivel en su pensamiento, en su objetividad o en su visión. 


Tomando en cuenta el pensamiento de Antoine Artaud  el teatro y la representación debe privilegiar lo corporal, el movimiento y al lenguaje, enfocándose más en la sensibilidad y no tanto en el entendimiento. Igualmente el poeta, director y dramaturgo francés le da más importancia al lenguaje escénico y se aleja un poco de la valorización del texto. Por esta razón, se puede decir que el texto de Luces de Bohemia no tiene tanta importancia como lo puede tener la puesta en escena del mismo. Por lo tanto, observar una escena. 


En relación a lo antes expuesto, Artaud decía que: “una verdadera pieza de teatro perturba el reposo de los sentidos, libera el inconsciente reprimido, incita a una especie de rebelión virtual e impone a la comunidad una actitud heroica y difícil”. En el texto “El teatro y su doble” escrito por el mismo dramaturgo, se afirma que el teatro era una especie de peste o epidemia que podía llegar a provocar sentimientos equivocados en la audiencia o el pueblo y argumentaba que, el control sobre la mente del espectador, se realizaba mediante el uso de una poesía que solo seguía el estereotipo antiguo, no buscaban precisamente llegar al corazón de quienes verían la obra. 


Los autores, Brecht y Artaud, tienen diferentes enfoques en cuanto a lo que piensan que debe ser y representar una obra de teatro para el espectador. Para Brecht debe existir un distanciamiento entre la obra y el espectador para que el público pueda ser jurado de lo que está viendo y entrar en reflexión sobre los actos representados en la obra, mientras que para  Antonin el distanciamiento debe existir entre lo que está escrito en el papel y como se deben interpretar dichas palabras en el escenario para causar una reacción real y sincera en la audiencia utilizando la voz, la gestualización y los movimientos adecuados que llevan a que la puesta en escena provoque una estimulación de los sentidos y una la reacción física. A pesar de que no se asemejen tanto sus pensamientos, un punto de encuentro entre dichos escritores podría ser que ambos se alejan del pensamiento original de lo que debe ser el teatro y proponen nuevas ideas que lleven al pueblo y a los actores a tener experiencias con diferente estructura e intención en cuanto al espectáculo teatral.


- Citas de los diálogos de la obra extraídas de esta versión online.

Luces de Bohemia, 1.

Vida y obra del autor 

El modernismo lírico, lo irónico-mítico y el esperpento

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Ramón María del Valle-Inclán nació en Villanueva de Arosa en el año 1866. Tiempo después comenzó a cursar la carrera de Leyes (Derecho) en Santiago de Compostela, sin embargo, esto no era lo que le apasionaba y es por esa razón que decidió dejar los estudios para  irse a Madrid . Posteriormente, va a México para dedicarse al periodismo y a la literatura donde firmó por primera vez sus escritos como Ramón del Valle-Inclán. Vuelve a España y se instala en Pontevedra, donde publicó su primer libro (“Femeninas”, 1894), una colección de relatos amorosos. Vuelve nuevamente a Madrid y en 1897 publica su segundo libro “Epitalamio” .Fue nombrado miembro del Consejo Nacional de Cultura y, posteriormente, director de la Academia Española en Roma. Poco después regresó a España donde finalmente falleció en 1936.

Valle-Inclán tiene una producción literaria de gran amplitud en casi todos los géneros, estéticamente siguió dos líneas; la modernista y la del esperpento. Sin embargo, nosotros nos enfocaremos en sus obras de teatro. En 1899 se inició con la obra titulada “Cenizas” a la cual siguió “El marqués de Bradomín” (1906), hizo trilogía llamada “Comedias Bárbaras” compuesta por “Águila de Blasón” (1907), “Romance de Lobos” (1908), y “Cara de plata” (1922). Y otras que no forman parte de la trilogía como “El embrujado” (1913) y  “Divinas palabras” (1920). Sus obras con mayor carácter modernista son: “Cuento de Abril” (1901), “ Voces de gesta” (1912) y “La marquesa Rosalinda” (1913). Para finalizar, Valle-Inclán bautizó de esperpentos a cuatro de sus obras: “Luces de Bohemia” (1920), “Los Cuernos de Don Friolera” (1921), “Las galas del difunto” (1926) y “La hija del capitán” (1927).

En Luces de Bohemia se pueden encontrar aspectos que pertenecen a las diversas etapas que dividen la obra de Valle-Inclán. En primer lugar, de la etapa Lírica/Modérnica podemos destacar características propias del modernismo como lo son el cosmopolitismo, evidenciado por ejemplo en las distintas veces en que se hace alusión a ciudades como París o Londres. Otra característica a resaltar es la función poética de las acotaciones mejor conocida como la creación de la belleza: “El mostrador en el fondo, y detrás un vejete rubiales, destacando el busto sobre la diversa botillería”. Igualmente el estilo refinado y aristocrático se encuentra presente en oraciones como: “ Las sombras y la música flotan en el vaho de humo, y en el lívido temblor de los arcos voltaicos”. Los Recursos retóricos, neologismos tales como los galleguismos (“cañota”, “chispones”) y los cultismos que son asimismo parte de la obra en frases griegas y latinas (“eironeia”,”salutem plurimam”), con referencias históricas, artísticas, mitológicas y una gran cantidad de citas y referencias literarias. La imprecisión y vaguedad no dejan de resaltar a lo largo de la obra donde la falta de claridad y exactitud son usualmente utilizados por Max Estrella y personajes como el preso catalán: “MAX: ¿Quién eres compañero? , EL PRESO: Un paria. MAX: ¿Catalán?  EL PRESO: De todas partes.” La prosa poética a través del verso poético en frases como:  “Faroles rotos, cerradas todas, ventanas y puertas. En la llama de los faroles un igual temblor verde y macilento. La luna sobre el alero de las casas, partiendo la calle por medio”.


La ironía mítica dentro de Luces Bohemia presenta una sociedad irracional, llena de violencia y avaricia donde la muerte conduce el destino de los protagonistas como remedio para acabar con tanto sufrimiento donde términa cumpliendose la premonición como en las tragedias griegas. Por ejemplo, Max le plantea a su esposa la idea de un suicidio colectivo de la familia, luego mueren el prisionero, un niño, Max, y Madame Collet y su hija terminan por suicidarse.

Valle-Inclán se sirve de la ironía para resaltar las diferencias culturales existentes entre los personajes de la culta élite bohemia y el resto de los personajes, casi siempre las intervenciones irónicas serán por parte de Max, Don Latino y los modernistas que son los poseen intelectualidad y conocimiento.



Esperpento, Valle-Inclán buscaba reflejar la realidad más profunda de los seres humanos a través de este nuevo concepto estético al exagerar los rasgos físicos y ambientales para hacer un retrato emocional de la sociedad española del momento que se encontraba deformada por la injusticia, la miseria, la opresión y la incultura. El autor logra el esperpento a través de procedimientos  como la degradación de los personajes, al mostrarlos como ridículos, deshumanizándolos e imposibilitándolos para ser héroes; la presentación del ambiente con espacios mal iluminados y sucios como tabernas, calles inseguras, la celda de la prisión; abundante uso del contraste entre lo grave y lo jocoso, la negligencia miserable y mesura soez, el contraste chocante y lamentable por ejemplo: el velorio de Max. Y finalmente el contraste entre el dolor, la rebeldía y el conformismo.


Palabra y tono



En una entrevista para el diario ABC, Valle-Inclán describe tres modos de ver el mundo: "de rodillas, en pie, o levantado en el aire". La primera, cuando se le otorga superioridad a los personajes - héroes - frente a la condición de los humanos. La segunda busca poner a los protagonistas al nuestro mismo nivel, "como si fueran nuestros hermanos, como si fuesen ellos nosotros mismos", demostrando una especie de desdoblamiento del yo, con sus virtudes y defectos. La tercera, muy española y adoptada por Valle Inclán, busca dejar a los personajes por debajo del nivel de quien escribe la obra, "con un punto de ironía". Eso significará la posición de los dioses como "personajes de sainete" (populares, jocosos). Da el ejemplo de Cervantes, quien, refiriéndose a su relación con Don Quijote, "se cree más cabal y más cuerdo que él, y jamás se emociona con él". De allí parte la decisión que toma el autor de escribir los esperpentos. 

Grabado perteneciente a la serie Los Caprichos, de Francisco de Goya.
El esperpento busca degradar la realidad y convertirla en algo satírico y grotesco al combinar las formas humanas con las animales y la mezcla del mundo real y la pesadilla. "(...) una realidad nacional deformada, sórdida y ridícula sólo podrá reflejarse con total exactitud por medio de una estética igualmente deformada" en medio de la injusticia y la miseria en la sociedad española de la época.

La fatalidad de los personajes se observa en su deshumanización, cosificación. Ellos se vuelven "golfos" y "fantoches". Además, los describe según los objetos o prendas que utilizan: . Alonso Zamora Vicente describe en su obra "La realidad esperpéntica" que cuando el personaje es solo un fantoche, "el choque manifiesto entre su inferioridad y la nobleza del dolor que pesa sobre él, produce un género literario grotesco". Se da, de esta manera, la figura del antihéroe, quien nace a partir del héroe clásico, pero tiene y vive en la deformación. 
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La ceguera es bella y noble en Homero. Pero en Luces de Bohemia esa misma ceguera es triste y lamentable, porque se trata de un poeta bohemio, de Máximo Estrella ///


"En la cueva hacen tertulia el gato, el loro, el can y el librero. ZARATUSTRA, abichado y giboso - la cara de tocino rancio y la bufanda de verde serpiente -, promueve, con su caracterización de fantoche, una aguda y dolorosa disonancia muy emotiva y muy moderna" (p. 57)


"Un golfo largo y astroso, que vende periódicos, rie asomado a la puerta, y como perro que se espulga, se sacude con jaleo de hombros, la cara en una gran risa de viruelas . Es el REY DE PORTUGAL, que hace las bellaquerias con Enriqueta LA PISA BIEN, MARQUESA DEL TANGO" (p.63)


"Grupos vocingleros corren por el centro de la calle, con banderas en arboladas. Entran en la taberna obreros golfantes - blusa, bufanda y alpargata - , y mujeronas encendidas, de arañada greña" (p. 64)


"MAX y DON LATINO, borrachos lunáticos, filósofos peripatéticos" (p. 65)

En "Claves de Luces de Bohemia" se menciona, como parte de los procedimientos literarios del esperpento, el código doble: "el significado profundo, semitransparente, cargado de crítica e intención satírica, que (...) constituye la auténtica lección moral, pero sin abrrido sermoneo". Esto podría observarse en momentos como el siguiente:


 

 

Max, personaje caracterizado por su pesimismo, erudición al expresarse y poder de crítica a partir de referencias culturales, utiliza un estilo literario para describir los conceptos que tienen las personas de la sociedad sobre elementos como el Infierno, la Muerte y la Vida: "magro puchero", "carantoña ensabanada que enseña los dientes", "calderón de aceite albando donde los pecadores se achicharran como boquerones", "un kermés sin obscenidades...".  Sin embargo, ese estilo literario no disminuye el sarcasmo con que el personaje se expresa y se demuestra la lección moral sin necesidad de sermones.

Se presenta lo extraordinario como posible. El mundo de los personajes, comunes y corrientes, no coincide con el momento histórico-social que están viviendo:


"RUBÉN: Marqués, ¿córno ha llegado usted a ser amigo de Máximo Estrella?
EL MARQUÉS: Max era hijo de un capitán carlista que murió a mi lado en la guerra. ¿Él contabaotra cosa?
RUBÉN: Contaba que ustedes se habían batido juntos en una revolución, allá en Méjico.
EL MARQUÉS: ¡Qué fantasía! Max nació treinta años después de mi viaje a Méjico. ¿Sabe usted la edad que yo tengo? Me falta muy poco para llevar un siglo a cuestas. Pronto acabaré, querido poeta.
RUBÉN: ¡Usted es eterno, Marqués!" (p. 104)


En la obra, la palabra se utiliza para hacer referencia a personajes de la literatura ("Para medrar hay que ser agradador de todos los Segismundos", Rubén Darío, Alejandro Sawa escondido detrás del personaje). Los sepultureros en el cementerio preguntan "¿Serán esos los sepultureos de Ofelia? - Alonso Zamora lo considera una parodia de Hamlet -. Max, en la segunda escena, utiliza palabras extraídas de La vida es sueño (Calderón de la Barca): "Mal, Polonia, recibe a un extranjero".


Bibliografía consultada:
García, Ma. Jesús; Salas, Miguel. Claves de Luces de Bohemia. Editorial Ciclo. España, 1989.
Zamora, Alonso. La realidad esperpéntica. Editorial Gredos. España, 1969. 

Propuesta de musicalización

Exceptuando una escena, toda la música en la obra será no diegética. La mayoría de las piezas son de compositores modernistas; muchos de estos  fueron bastante criticados. Parte del contraste de estas piezas proviene de la naturaleza del movimiento, pues la experimentación fue clave en  su desarrollo. Colocamos música a cada escena,  pero la obra podría defenderse  teniéndola solo en las escenas I, III, IV, VI, IX, X, XI, XII  y XV.  Viéndolo desde otro punto, podríamos darle importancia al silencio para resaltar momentos como los de las escenas VI, XI, XIII y XV.  También se podría hacer uso  del fade para resaltar lo grotesco de una situación (los modernistas y su coro, las prostitutas),  resaltar lo trágico de una escena  (la muerte del niño) o expresar los cambios de intensidad en  las emociones (la cólera de Max; el disgusto de Claudinita ante Don Latino en el velorio). La música además representa lo esperpéntico al tratar de crear una atmósfera de pesadilla y reflejar cómo Max percibe el mundo, además de alejarse para dejar entrever pedazos de realidad.

Primera escena

Suena mientras llegan los espectadores; los familiariza con la atmósfera de la obra.





Segunda escena

El reclamo de Max a Zaratustra y el juego sucio de este con Don Latino.







Tercera escena

En la taberna de Pica Lagartos, la percusión está  presente durante toda la escena y varía según la tensión entre los personajes. Por ejemplo, en la discusión entre  Enriqueta y  el Rey de Portugal.








Cuarta escena

Max y Don Latino con los modernistas, cuando blasonan sus consignas y llegan los serenos.





Quinta escena







Sexta escena

Max encarcelado, primeros momentos con el catalán. Los  sonidos podrían ser usados para agregar suspenso. La música  vuelve a sonar cuando se están llevando al catalán (como la que suena del 2:30 al 4:58).




Séptima escena

En la redacción de El Popular.


Octava escena



Novena escena

Encuentro con Rubén Darío, se hace mención a los músicos que están tocando la pieza.



Décima escena

Juego entre Max y las prostitutas, la música se vuelve más intensa mientras más se insinúan.






Decimoprimera escena

Muerte del niño y cólera  cuando llegan los serenos.





Decimosegunda escena

Muerte de Max, las sopranos entonan un réquiem: “Que la luz eterna brille sobre ellos, oh Señor, con tus santos en la eternidad, por su misericordioso arte. Concédeles el descanso eterno, oh señor, y que la luz eterna brille sobre ellos" Agrega un aire ominoso, místico y sublime al momento.





Decimotercera escena

Velorio de Max, podría ser más estridente en tanto  Don Latino se vuelva más impertinente.




                           



Decimocuarta escena

Rubén y el Marqués.




Decimoquinta escena

Taberna de Pica Lagartos.La pieza suena cuando el borracho  termina de exclamar “Cráneo previlegiado”.