domingo, 14 de diciembre de 2014

Canción de Navidad

“Desde siempre los seres humanos hablamos de la soledad. Pareciese que al hablar de ella nos sentimos menos solos y sin embargo, ahí está como un vestido que no sabemos quitarnos, porque lo cosemos a lo largo de nuestra vida son darnos cuenta".


"Canción de Navidad es uno de los intentos más cercanos del hombre por combatir en su raíz más elemental esa soledad, que curiosamente ha sido una contradictoria compañía…Estamos siempre acompañados por ella, es la “compañera” no querida...”


Virginia Aponte
Directora General de la Fundación Medatia





Canción de Navidad de Charles Dickens nos relata la historia del viejo Scrooge, un viejo avaro, cuya única preocupación en la vida gira en torno al dinero, y que, al pasar de los años, ha ido alejando a las personas que le amaban y poco a poco se ha ido encerrando en su soledad.
Además de esto, el protagonista no soporta el concepto y la época de la Navidad y todo lo que ella implica: amor, generosidad, familia, compartir y alegría.

La velada antes del día de Navidad, Scrooge recibe la visita de tres espíritus: el Espíritu de las Navidades Pasadas, el Espíritu de la Navidad Presente y el Espíritu de la Navidad Futura.

Es a través del viaje por el tiempo que emprende el viejo junto con estos tres espíritus, que él finalmente se da cuenta de sus errores y comprende que aún no es muy tarde para remendar todo el daño ocasionado con su antigua desagradable actitud.

Nuevamente, al igual que en Teresita todo va a estar bien, podemos utilizar la teoría del “distanciamiento” de Brecht.  En el caso de Canción de Navidad, se busca privar al público de una identificación con el personaje principal, el viejo Scrooge, y de esta forma se le permite adquirir a la audiencia una posición crítica y antagónica a lo que representa el protagonista: la avaricia, la soledad, la antipatía y el odio hacia la Navidad.
A lo largo de la obra, se pueden observar algunas técnicas de distanciamiento tales como:

La figura de un narrador-personaje
 Fred, el sobrino de Scrooge, actuaba como narrador, que desde el comienzo de la obra prevenía a la audiencia de cómo era su tío, y sobre los acontecimientos que aún estaban por acontecer. En otros momentos, abandonaba su papel de narrador y se integraba en la escena como “Fred” y participaba en la historia y compartía diálogos con otros personajes.

El empleo de la música
 La obra se caracteriza por ser un musical. Sobre todo el Fred narrador era muy repetitivo en algunas líneas que cantaba, para acentuar la importancia de lo que decía.
Además la música, que era en vivo, se mostraba constantemente a lo largo de la obra y servía de apoyo para resaltar las emociones que vivían los personajes en el momento.

Cambio de luces no convencionales
Igualmente, se hacía uso de las luces para acompañar el momento. Por ejemplo, con la llegada de cada una de las Navidades, se presenciaba un característico cambio en la iluminación. Cuando era el pasado, la luz era azul, fría, esto acompañaba los recuerdos ya invariables e intocables de un triste pasado. Al llegar el presente, la luz se tornó cálida y amarilla, colores que representan la energía de lo que se vive en el momento. Por último, al mostrarse el futuro, la luz se volvió oscura y lúgubre, representando la muerte de Scrooge y las terribles consecuencias de la vida miserable que había llevado acabo.

La narrativa no lineal
Durante la obra se realizan constantemente saltos en el tiempo. Se comienza en el presente, luego se va hacia el pasado, nuevamente se retorna al presente, se va hacia el futuro y finalmente se regresa al presente nuevamente.

El ámbito gestual
Más claramente apreciado en el personaje de Scrooge. Se logra ver como sus gestos, el ceño fruncido, su tono de voz, la forma en la que habla con irritabilidad caracteriza todo ese lado “malo” que se conoce del personaje al comienzo de la obra. Luego se nota una exageración por parte del actor del sentimiento de miedo, muy bien logrado, para producir ese horror y angustia que siente al ser visitado por el fantasma de su antiguo socio, e igualmente al ver su tumba en el futuro.  Por último se nota un cambio en la gestualidad de este personaje al final de la obra, que se expresa en un tono alegre, sus facciones y gestos han cambiado hacia la felicidad, representando ahora la nueva actitud que ha tomado este nuevo Scrooge.

                                       Cortesía Agoteatro                                              Cortesía Agoteatro



Artaud y Teresita


“Su objeto no es resolver conflictos sociales o psicológicos, ni servir de campo de batalla a las pasiones morales, sino expresar objetivamente ciertas verdades secretas, sacar a la luz por medio de gestos activos ciertos aspectos  de la verdad que se han ocultado en formas en sus encuentros con el Devenir.” Antonin Artaud, refiriéndose al fin del teatro.


Archivo: Biblioteca Nacional de Francia

 Artaud fue un incomprendido, un poeta maldito. Se opuso al “arte por el arte”, que consideraba egoísta, personal y estéril; propone revolucionariamente un teatro que estremezca el alma y los sentidos. Definió este método como el Teatro de la crueldad. Es un concepto complejo con “un estilo mayormente basado en el movimiento, que intenta sacudir los sentidos de su audiencia, recurriendo usualmente a imágenes violentas y confrontadoras que apelaran a las  emociones. Se redujo el énfasis en el texto, mientras que el baile y el gesto se tornaron tan poderosos como la palabra hablada. El sonido penetrante y las luces brillantes colmaban a la audiencia durante las presentaciones”. (Cash, 2014)

Habiendo alguna vez pertenecido al Surrealismo, el teatro de Artaud “se proponía despertar las imágenes latentes en nuestras mentes” (Cash, 2014); intenta apelar a lo irracional; por lo tanto, desvaloriza el texto por ser un vehículo del pensamiento racional. Entonces, su teatro recae fundamentalmente en el lenguaje no verbal: en el gesto como signo. Está influenciado por el teatro oriental; específicamente, el teatro balinés “donde los límites del teatro son todo aquello que puede ocurrir en escena, independientemente del texto escrito”. Sin embargo, no se descuida la capacidad metafísica del lenguaje, entendida como la posibilidad de que lo expresado trascienda lo físico y afecte al espíritu. La importancia de la imagen radica en su mayor capacidad para expresar un sentimiento, en “significar más para el espíritu, que la claridad de los análisis de la palabra.” (Artaud, 1978). De esta manera, buscaba despertar reacciones que activaran las emociones y el pensamiento del público.

Algunas técnicas de Artaud que fueron utilizadas en  “Teresita, todo va a estar bien”:

Uso del baile y del gesto para representar sentimientos: se utilizaron coreografías como la de los “Tintini” para expresar el odio y la intolerancia entre dos pueblos. El gesto también tuvo importancia fuera de las coreografías, por ejemplo, los gestos de Jude con Teresita fueron muy marcados. Si habláramos de otras formas de lenguaje no verbal, el maquillaje  de los personajes también revela mucho sobre sus emociones. No hizo falta que Jude hablara, sólo con ver su maquillaje  sabíamos de su tristeza.

Cortesía: Félix León

El sonido para hipnotizar: mejor ejemplificado con la leyenda de María Angula. Leopoldina y Leocadia nos cuentan la historia, mientras están acompañadas de música melancólica y pesada. Una vez que el público entra en una especie de trance en una atmósfera, se le despierta con una revelación: Leopoldina y Leocadia ocasionaron la desgracia de María Angula. Luego se revela su suicidio; poco después, se escucha su alarido. Allí se intenta estremecer y provocar reacciones en el público para luego activar su conciencia.

Cortesía: Félix León

Uso de la luz para crear atmósferas emocionales: facilitan la inducción en el trance. En la escena de María Angula, los tonos fríos agregan suspenso al relato, pero cuando llega al clímax cambia súbitamente a tonos cálidos. A veces la luz colmaba el espacio; otras, era dirigida a puntos específicos. Esta última no fue tan utilizada, pues las acciones eran principalmente colectivas.

Cortesía: Félix León.


Bibliografía

Cash, Johnny. Theatre of Cruelty Conventions [en línea]. 2014 [fecha de consulta: 14 de diciembre de 2014]. Disponible en: <http://www.thedramateacher.com/theatre-of-cruelty-conventions/>.

Artaud, Antoine. El Teatro y su Doble, Enrique Alonso y José María Carandell traductores. Editorial Edhasa. Madrid, 1978

Brecht y Teresita

 “El ‘teatro’ consiste en representar ficciones vivas de acontecimientos humanos ocurridos o inventados, con el fin de divertir. Esto es, en todo caso, lo que damos por supuesto en este escrito, y tanto al hablar del teatro moderno como del antiguo.” (Brecht, 1967)

Con esta primera recomendación comienza el “Pequeño organón para el teatro”, el cual consta de setenta y siete puntos. Un trabajo seminal que se opone radicalmente a la corriente naturalista de comienzos del siglo XX que narcotizaba al espectador. Esta privaba al público de la conciencia crítica a través de recursos como la identificación del personaje; problemas como la sobreestimación de la fidelidad histórica y técnica por encima el mensaje. Brecht muestra su decepción del mundo objetivista, de la ciencia utilizada para el dominio.

Para que el público pueda despertar del sueño pseudointelectual, Brecht propone el “distanciamiento”, que sucintamente es la  “acción y efecto de privar al público de la ilusión teatral y de la identificación con los personajes, obligándolo a asumir una posición despierta y crítica ante el espectáculo que presencia” (Gómez García, 1998). Sin embargo, no hay que olvidar que el fin del teatro es el divertimento”. Por decirlo de otra manera, el distanciarse implica que los actores constantemente se esfuercen para desilusionar al público de que lo que ocurre en las tablas sea un hecho real; logrando así que lo vean desde una perspectiva alejada y así puedan contrastar la obra con la realidad.

A partir de esa práctica del extrañamiento o distanciamiento como forma para no dejar que el espectador se identifique instintivamente al confundir el drama con la realidad, Brecht utiliza una solución escénica que incluye "intervalos, canciones que interrumpen la trama, prólogos y epílogos, consejos al público, gestos, música, escenografía,..." (Ricardo Padilla, nexoteatro.com).

Sin duda, muchas obras teatrales contemporáneas han adoptado en distinta medida el distanciamiento . Una de estas es “Teresita, todo va a estar bien”, dirigida por Nicolás Barreto, "... la historia de un viaje cuyo destino se transforma en el recorrido”. Podríamos hacer una analogía entre la idea brechtiana del hombre como proceso; por lo tanto, la negación de una naturaleza humana inmutable y los cambios que suceden en Jude y Teresita a lo largo de la obra.

Cortesía: Teatro Ucab
 Sinopsis

Llegamos a la casa de los Teresitos, quienes al ver al público deciden contar la historia de Teresita: Teresita quiere cantar y todo lo demás no importa. Jude, enamorado de ella desde los 5 años, la invita a viajar a la Gran Ciudad para que pueda conocer al Gran Maestro y recibir clases con él. Así, emprenden un viaje y conocen a un grupo de amigos, algo alocados, quienes intentan enseñarle el valor de la amistad y a disfrutar las cosas buenas de la vida a través de historias, poemas y canciones. Pero Teresita no los entiende y prefiere llegar sola a la Gran Ciudad para descubrir que su sueño no significa nada si no tiene con quién compartirlo *

Jude, enamorado de Teresita desde los 5 años, la invita a ir a la Gran Ciudad para que pueda recibir clases con el Gran Maestro. Emprenden el viaje y conocen a un grupo de amigos, algo alocados, quienes intentan enseñarle el valor de la amistad mediante historias, poemas y canciones. Pero Teresita no los entiende y prefiere llegar sola a la Gran Ciudad donde descubre que su sueño no significa nada si no tiene con quién compartirlo.

"Todo va estar bien si así lo decidimos. Teresita es una pieza de Teatro de creación colectiva que habla de saber disfrutar lo maravilloso de la vida cuando la vemos sin predisposiciones, desnudándola hasta conseguir lo esencial". Así concibe Nicolás Barreto esta obra, la cual dedicó a su hermana en su necesidad de decirle "todo va a estar bien" en un momento afligido *


Algunas técnicas de distanciamiento utilizadas en la pieza:


La figura de un narrador-personaje

 En el teatro brechtiano hay personsajes que - siendo parte de la escena - ejercen papel de comentadores o narradores. Sin embargo, el hecho de que se refieran a un tiempo y espacio pasados no implica que están fuera de la escena, es decir, "no están fuera de la ficción general que les convierte, de modo inevitable, en personajes", y "no se sitúan en el exterior del texto dramático".

Yoko, la mejor amiga de Teresita, aparece en varias escenas para adelantarle al público los “strikes” que recibe Jude: los "episodios" del pasado que vivió el personaje junto a la protagonista, que siempre resultan ser lamentables para Jude. Yoko no desaparece de la escena ni tampoco está fuera de ella al ejercer su papel de narrador. Al contrario, interactúa con los demás personajes cuando comienza la escena que muestra el hecho del pasado. Por ejemplo, cuando ella anuncia el primer strike e inmediatamente los demás personajes recrean la escena del pasado ("Teresita y Jude se conocen en el parque"), la misma actriz que interpreta a Yoko es parte de esa recreación. Los demás actúan como si estuviesen jugando en el parque y ella también. Luego de una transición musical en la que todos bailan, Yoko vuelve a adoptar su papel de narrador y anuncia los siguientes episodios de la misma forma.

El narrador demuestra la artificiosidad del tiempo teatral y la posibilidad que existe de manipularse.
Foto cortesía  Felix León



El empleo de música, canciones y coreografía

 La obra adaptó canciones de Los Beatles, que se tocaron en vivo. Todas tenían coreografías y ambientaban la situación que se estuviese desarrollando en la escena. Esta característica se relaciona con el punto setenta y uno del organón: "Las intervenciones musicales que se dirigen al público acentúan las canciones, y son el gesto general del mostrar que acompaña siempre a lo que se quiere mostrar de un modo especial". Y, a pesar de que Brecht expresa que la música tiene la posibilidad de no reducirse simplemente a lo que dice el texto para acompañarlo o comentarlo y que no se supondrá solo como una "sirvienta sin iniciativas"; sin embargo, también puede servir para "dar variedad a la diversión". En términos generales, todo lo "musical" -canciones, sonidos ejecutados mediante xilófonos, guitarras y percusiones- se muestra constantemente en toda la obra y juega un papel fundamental dentro de ella, resaltando el  fin de"divertimiento" que ofrece el teatro. 

 La coreografía es un elemento importante en la obra:"un teatro que lo basa todo en el gesto no puede prescindir de la coreografía" (punto setenta y tres del organón). Brecht da gran importancia a la coreografía para la puesta en escena: "... La misma elegancia de un movimiento o el encanto de una figura de danza sirven ya para distanciar y los hallazgos de la pantomima contribuyen a realzar la fábula". Los actores bailan en conjunto y siguen una serie de pasos mientras suena una melodía, muchas veces cantan al mismo tiempo. 


Cortesía Wendy Racines


Cambio de luces no convencionales: para reflejar la atmósfera emocional, por ejemplo. Este recurso fue utilizado ampliamente durante la obra.

Cortesía: Félix León


Rompimiento de la cuarta pared: los personajes interactuaban directamente con el público. Por ejemplo, cuando Yoko está jugando a las escondidas le pide ayuda a espectadores.

Cortesía Félix León


La narrativa no lineal: “la estructura de la obra brechtiana contiene una fábula que marcha a saltos; o sea: cada secuencia no es necesariamente consecuencia de la anterior; entonces, el sentido autónomo de cada escena funciona independientemente pero se relativiza en cuanto entra en relación con otras tantas escenas igualmente independientes amarradas en la totalidad; así, lo uno se comprende a través de lo otro” (Tenorio Crispino, 2007)

 La obra comienza con un salto atrás. Yoko cuenta desde cuándo y cómo empezó la historia de Teresita con Jude. El recurso de la narrativa lineal también se emplea al contar la "Fábula de la avispa ahogada" de Aquiles Nazoa y la leyenda de María Angula.

También curre cuando Teresita se arrodilla en el medio del escenario y dice: "la gran ciudad que me contó mi papá tampoco fue la que yo encontré", y luego inicia una escena que recrea la historia pasada del padre en la ciudad al conocer a la que sería la madre de la protagonista. De esta manera, se puede establecer la cercanía entre la independencia de la que goza una escena pero, a la vez, la posibilidad que existe de relacionarla con otras "amarradas en la totalidad" de la historia que se quiere contar:





El ámbito gestual como distanciamiento: Según el punto setenta y uno “El ámbito de las actitudes que los personajes mantienen entre sí...La actitud corporal, el tono de voz y la expresión del rostro están determinados por un gesto social: los personajes se insultan, se adulan, se aconsejan entre sí, etc” (Brecht, 1967). Los códigos gestuales que utilizan los personajes son muy alejados a los de una situación que uno podría encontrar fuera del teatro. 


Cortesía Félix León

Teniendo en cuenta que Brecht consideraba la fábula como “el corazón del espectáculo teatral”, también es importante que la considerara como “procesos ajustados en los cuales se expresan las ideas del inventor sobre la vida común de los hombres. De este modo, los personajes no son solo reproducciones de personas vivas, están modelados en función de ideas”(Brecht, Adiciones al pequeño organón). En esencia, el ámbito gestual sirve para expresar la fábula: produce un alejamiento;  presenta un argumento para que el público reflexione. Esto podría combinarse con el punto sesenta y dos del organón: "el actor dominará su personaje al seguir críticamente la variedad de sus manifestaciones, así como las de sus antagonistas y las de los restantes personajes de la obra". Los gestos que los actores utilizan para expresar reacciones de asombro, tristeza, rabia o felicidad son muy claras para el público. De igual forma, en el punto sesenta y seis Brecht propone que existe un gesto destinado para un hecho particular. También habla del movimiento de los grupos y las figuras: su "necesaria belleza (...) ha de conseguirse, de manera especial, por la elegancia con que se realice el material gestual y se presente a los ojos del público". Esto, nuevamente, puede relacionarse con el amplio ámbito gestual desarrollado en Teresita y el contraste de diferentes gestos que desarrollan los personajes dependiendo del hecho o situación en el que están envueltos.

En la escena que transcurre a partir del minuto 15:05 del siguiente video, se puede apreciar la combinación del ámbito gestual, la coreografía y la musicalidad que implica utilizar melodías de fondo,  diferentes tonos de voz para contar la fábula, aplausos y chasquidos.

 

"Brecht llega a concebir el teatro como un lugar de diversión y reflexión a la vez; nos invita a disfrutar de la alegría de leer los signos verbales y no verbales del espectáculo" (Tenorio Crispino, 2007).





Bibliografía

Brecht, Bertolt, El pequeño órganon para el teatro escrito en 1948, Christa y José María Carandell traductores. Editorial Don Quijote. Madrid: 1967.

Gómez García, Manuel, Diccionario Akal de teatro, Akal ediciones, Madrid: 1998

Tenorio, Danilo, Reflexiones sobre el distanciamiento brechtiano [en línea], 2007 [fecha de consulta: 13 de diciembre de 2014]. Disponible en: <http://www.academia.edu/5776065/REFLEXIONES_SOBRE_EL_DiSTANCiAMiENTO_BRECHTiANO_/>.

Thomson Peter y  Glendyr Sacks. Introducción a Brecht  [en línea], [fecha de consulta: 14 de diciembre de 2014]. Disponible en:  https://books.google.co.ve/books?id=BdcO0DtIcegC&printsec=frontcover&dq=introducci%C3%B3n+a+brecht&hl=es&sa=X&ei=VQCOVJG2K4r4yASZrICgDA&ved=0CB0Q6AEwAA#v=onepage&q=introducci%C3%B3n%20a%20brecht&f=false