El teatro es el elemento creador de lo escrito, puesto que esto último es solo la base de la puesta en escena: “... lo mejor no se revela a través de las palabras”1.“Las raíces de la palabra están en lo profundo de cada actor, lo que sale son las hojas (creación de la palabra viviente)”2, pero para demostrar esa palabra viviente y convertir ideas en sonidos e imágenes, hay que compartirla: hacer teatro, lo cual implica una puesta en escena: el lenguaje puro que goza de existencia dramática y que “designa el conjunto de los medios de interpretación escénica: decorado, iluminación, música y actuación...”3 que intervienen en ese espacio o ámbito escénico, donde, como propone Juan Cervera Borrás en su obra “Teoría y técnica teatral”, el requisito indispensable es que los “espectadores y actores tengan conciencia de estar viviendo, cada uno desde su posición y función, la representación conjuntamente. El teatro exige estos rasgos de directo y convivido. En esto se distingue del cine o de la televisión, donde no puede haber relación personal entre actores y público. El teatro es, pues, un espectáculo vivo y compartido”4.
A continuación, una descripción de estos medios de interpretación (clasificados en las fases de dirección plástica y dirección estética) que se observaron en la puesta en escena de la obra Asia y el Lejano Oriente de Isaac Chocrón, en dos versiones: una presentada en Teatro UCAB bajo la dirección de Jesús Navas, Virginia Aponte y Nicolás Barreto; y otra, en el Teatro Trasnocho, dirigida por Javier Vidal.
“Asia y el Lejano Oriente” (Teatro UCAB)
Espacio escénico
Circunstancias: una nación cuyos ciudadanos quieren vender el país como una salida fácil a la miseria. La sociedad está polarizada en torno al referéndum para vender. El crimen azora, y la hambruna crece. El gobierno y su aparato es populista y demagogo; también censura a sus opositores. La sociedad es poco productiva.
Lugar: Asia y el lejano Oriente, "un país con poca plata y mucha gente”. Descubrieron “algo que poseían y no necesitaban”. Abunda la riqueza natural.
Ambiente: país en decadencia.
Época: distinta a la “lejanía antiséptica” del año 2000 que propuso Chocrón. Recordemos que fue presentada por primera vez en 1966, había muchas expectativas del futuro que no se realizaron. Quizá para reflejar la aparente riqueza del rentismo. Ahora la puesta en escena contrasta con la realidad y el ambiente se adecúa a lo actual.
Dirección plástica
![]() |
| Cortesía: Félix León |
1. Iluminación
Los tonos de las luces eran mayormente fríos, complementaban el sentir de la obra. Puede notarse más claramente cuando la gente ve llegar a los nuevos dueños del país. La luz es azul y tenue, resalta el miedo de un futuro ominoso.
Durante la mayor parte de la obra el teatro las luces se mantuvieron apagadas, había mucha oscuridad. El escenario se iluminaba cuando las acciones se desarrollaban en él. Igualmente, cuando el “coro” estaba en los laterales de la sala, la luz se centraba en ellos, pero no una luz encandilante sino más tenue que la que se empleaba para iluminar el escenario. Los cambios de intensidad en la iluminación permiten aislar al actor o a un objeto, la “modulación plástica del conjunto (...) y la creación de distintos espacios dramáticos en el escenario”5. Hay una escena donde, por ejemplo, varias personas - en silencio - representan una protesta mientras una pareja de actores desarrollan un diálogo. En el primer escenario, la luz no es blanca y es muy tenue. En el segundo, por el contrario, es menos tenue y blanca. Sin embargo, ambos espacios son fácilmente visibles y se percibe el juego entre tonalidades.
A lo largo de la obra, se vio como los personajes caminaron por diferentes partes del teatro, como las escaleras y los lados inclinados laterales de la sala, donde también se empleaban focos de luces que seguían las acciones de los actores.
Por otra parte, ocurrían cambios de luces (se apagaban) cuando se terminaba una escena e iniciaba otra. Cuando esto sucedía, el espectador debía estar atento a las zonas que se iluminaran en el teatro porque en ellas empezaría la próxima escena.
Cuando la luz se centra en puntos y actores específicos en el espacio, y el público dirige toda la atención hacia esos lugares o personas, se logra un círculo de atención: Stanislavski, con la intención de evitar que la atención se desvíe hacia el público, propone que cuando hay “un círculo de luz” estrecho, es fácil observar los objetos y detalles más pequeños dentro de esa circunferencia. Durante varios momentos de la obra, la luz formaba un círculo que cumplía con esa función: en la escena donde hay una pareja y durante la cual una actriz dice “Y siendo más menos yo, ¿habré vivido más?“, la luz estaba centrada solo en el espacio donde ella y el actor se encontraban, lo cual ayuda a “vivir con los sentimientos y deseos más íntimos, realizar las acciones más complicadas (...) y analizar los propios sentimientos e ideas”6. En otros momentos, la circunferencia de atención fue mucho más amplia, incluyendo a más actores y, en consecuencia, a más acciones simultáneas dentro del mismo espacio.
En conclusión, la iluminación se utilizó para enfocar y resaltar a los actores en sus respectivos actos y para indicarle al público el final o inicio de una escena.
2. Vestuario
Hubo numerosos cambios de vestuario. La vestimenta de cada personaje contribuía a la identificación de su papel en la obra, y, a pesar de que había actores que interpretaban a dos personajes, el vestuario ayudaba a la diferenciación de roles.
![]() |
| Cortesía: Jesús Navas, Teatro UCAB |
Se observaron numerosos accesorios como paraguas, sombreros, carteras, bufandas y lentes. Estos elementos, junto a las palabras, los gestos y el comportamiento general del actor, ayudaron a definir sus personajes, sus personalidades, sus situaciones y el lugar donde estaba desarrollándose la escena.
La estética da indicios de la decadencia del país: durante la mayor parte de la obra, el coro utilizó prendas de vestir desgastadas y predominaron los tonos grises y plateados. Se puede intuir que hay una relación entre estos colores y en que la audiencia viera a los personajes igual que a chatarras. Hay una analogía con el país en venta: no solo el país está en ruinas, también lo está la sociedad.
3. Musicalización
El elenco utiliza chatarra como percusión; el ruido se intensifica en tanto haya más actividad. En varios momentos, un golpe muy fuerte y uniforme da fin a la escena. También hay una batería acompañante. Durante toda la representación se notó la falta de ritmo; llegó a ser estridente a veces. Quizá eso capture la tensión generada por el conflicto de la venta, una sociedad al borde de quebrarse. Luego, el sonido se aminora para dejar paso a la incertidumbre de los nuevos dueños.
Al inicio de la obra, los actores hacen sonidos algo ruidosos con objetos metálicos que chocan entre sí. Ese conjunto instrumental que está a la vista del público “se incorpora a la composición plástica de la escena, que así suma un atractivo más”7. En varias escenas, los actores gritaban o entonaban pedazos de estrofas, lo que le daba un toque diferente a los diálogos y a la dinámica de la obra. Había una especie de eco en los diálogos: un personaje sentado en el escenario decía una frase. Segundos después, otros decían la misma estando en otra parte de la sala.
Casi al finalizar, el coro se divide en varios grupos e interactúan a través de cantos. Una parte del coro respondió por medio de un rap, la otra cantando en armonía con los actores de su lado del escenario, y los que estaban situados en el medio de las escaleras cantaron con un estilo eclesiástico.
4. Escenografía
Los personajes utilizaron siempre los mismos objetos para crear la escenografía. Los actores, con el uso de barriles metálicos, tubos, ruedas y demás objetos del mismo material lograron representar:
Una fuente o bebedero
Una oficina
Un podio
![]() |
| Cortesía: Félix León |
La escenografía en esta obra no es simplemente una decoración sino que hay una interacción entre los personajes y los elementos que la conforman (dinamismo). Igualmente los actores utilizaron esos mismos objetos para hacer los sonidos al inicio de la obra (musicalización).
Dirección expresiva
Los actores interpretaron a sus respectivos personajes con naturalidad y expresaron emociones reales a lo largo de la obra. A pesar de que varios actores desempeñaron distintos papeles, no hubo ningún tipo de confusión y se pudo diferenciar fácilmente un personaje de otro.
Igualmente, el elenco supo transmitirle al público el conflicto que se generó debido a la venta del país, algunas características propias del venezolano y ciertas situaciones que se viven en Venezuela, como los robos, el anuncio del Presidente sobre los resultados, los comportamientos no éticos en la oficina, la falta de justicia ante hechos delictivos como los asesinatos. La obra tenía el fin de hacer despertar en el espectador interés por lo que sucede el país y lo que podría seguir sucediendo si se siguen permitiendo los abusos, los excesos, el conformismo y si los ciudadanos adoptan el conformismo y la mediocridad como forma de vida.
"Asia y el Lejano Oriente" (Teatro Trasnocho)
1. Vestuario
Los hombres vestían una franela y pantalón negros con tirantes grises, y las mujeres un body con chores o faldas negros. Sin embargo, como cada actor representaba a varios personajes dependiendo de la escena, usaban accesorios como sombreros, bolsos y bufandas coloridos para caracterizar a cada uno de esos “subpersonajes”. También ayudan a avivar la escena, ya que, como la obra es una sátira, el ambiente se aligera más con los colores de los accesorios.
![]() |
| Cortesía: Contacto VIP. |
2. Musicalización
Al ser un musical, Vidal incluyó en su mayoría a géneros latinos como la bachata, el bolero, la salsa, la sandunga, rap, reggae, chachachá, tango, entre otros, los cuales son bailados en casi todas las ocasiones por gran parte del reparto. Esta escogencia de música latina puede deberse a la intención de reflejar la actualidad venezolana. Generalmente eran canciones alegres y festivas con letras que apoyaban la venta y que evidenciaban el pensamiento general del beneficio inmediato en los ciudadanos, el de “vender, tener la plata y cada quien se queda con lo suyo”.
3. Escenografía
Hay muy poca, precisamente para no atar a los personajes a un lugar específico, puesto que muchas escenas se desarrollan en sitios diferentes. Solo están fijas tres barras de baile, (dos en los laterales del escenario y una al fondo del mismo), un banquito y dos percheros, figurando así que se trata de actores representando personajes de un país que se venderá. A pesar de la simplicidad de la escenografía, esta juega un papel muy interactivo con los actores.
4. Maquillaje
Es muy básico por la misma razón de neutralidad que debe tener cada actor por representar varios personajes. Igualmente ocurre en la versión de Teatro UCAB.
![]() |
| Cortesía: Contacto VIP. |
Dirección expresiva
Todos los actores caracterizan de una manera muy divertida a sus personajes. La expresión corporal adquiere un rol fundamental tras la incorporación del baile y el canto. El espacio está permanentemente balanceado, así como el nivel de energía en todos los actores. Jan Vidal, uno de los actores de la pieza, declaró en una entrevista que una de las características de las obras de Chocrón es el trasfondo profundo, generalmente acompañado de la crítica, tras una capa banal o de superficialidades. Esto se ve reflejado perfectamente en el montaje, siendo el trasfondo la capacidad tan insólita en que los habitantes de un país puedan vender al mismo tan solo por obtener una pequeña cantidad de dinero, pero todo esto está representado en actuaciones vivarachas y alegres con cantos, chistes y bailes.
"Lo importante es tirarse uno mismo del pelo.
Darse la vuelta como un guante para verlo todo con otros ojos"
Peter Weiss





Excelente. Gracias por la dedicación.
ResponderEliminar