Vida y obra del autor
El modernismo lírico, lo irónico-mítico y el esperpento
Ramón María del Valle-Inclán nació en Villanueva de Arosa en el año
1866. Tiempo después comenzó a cursar la carrera de Leyes (Derecho) en
Santiago de Compostela, sin embargo, esto no era lo que le apasionaba y
es por esa razón que decidió dejar los estudios para irse a Madrid .
Posteriormente, va a México para dedicarse al periodismo y a la
literatura donde firmó por primera vez sus escritos como Ramón del
Valle-Inclán. Vuelve a España y se instala en Pontevedra, donde publicó
su primer libro (“Femeninas”, 1894), una colección de relatos amorosos.
Vuelve nuevamente a Madrid y en 1897 publica su segundo libro
“Epitalamio” .Fue nombrado miembro del Consejo Nacional de Cultura y,
posteriormente, director de la Academia Española en Roma. Poco después
regresó a España donde finalmente falleció en 1936.
Valle-Inclán
tiene una producción literaria de gran amplitud en casi todos los
géneros, estéticamente siguió dos líneas; la modernista y la del
esperpento. Sin embargo, nosotros nos enfocaremos en sus obras de
teatro. En 1899 se inició con la obra titulada “Cenizas” a la cual
siguió “El marqués de Bradomín” (1906), hizo trilogía llamada “Comedias
Bárbaras” compuesta por “Águila de Blasón” (1907), “Romance de Lobos”
(1908), y “Cara de plata” (1922). Y otras que no forman parte de la
trilogía como “El embrujado” (1913) y “Divinas palabras” (1920). Sus
obras con mayor carácter modernista son: “Cuento de Abril” (1901), “
Voces de gesta” (1912) y “La marquesa Rosalinda” (1913). Para finalizar,
Valle-Inclán bautizó de esperpentos a cuatro de sus obras: “Luces de
Bohemia” (1920), “Los Cuernos de Don Friolera” (1921), “Las galas del
difunto” (1926) y “La hija del capitán” (1927).
En
Luces de Bohemia se pueden encontrar aspectos que pertenecen a las
diversas etapas que dividen la obra de Valle-Inclán. En primer lugar, de
la etapa Lírica/Modérnica podemos destacar características propias del
modernismo como lo son el cosmopolitismo, evidenciado por ejemplo en las
distintas veces en que se hace alusión a ciudades como París o Londres.
Otra característica a resaltar es la función poética de las acotaciones
mejor conocida como la creación de la belleza: “El mostrador en el
fondo, y detrás un vejete rubiales, destacando el busto sobre la diversa
botillería”. Igualmente el estilo refinado y aristocrático se encuentra
presente en oraciones como: “ Las sombras y la música flotan en el vaho
de humo, y en el lívido temblor de los arcos voltaicos”. Los Recursos
retóricos, neologismos tales como los galleguismos (“cañota”,
“chispones”) y los cultismos que son asimismo parte de la obra en frases
griegas y latinas (“eironeia”,”salutem plurimam”), con referencias
históricas, artísticas, mitológicas y una gran cantidad de citas y
referencias literarias. La imprecisión y vaguedad no dejan de resaltar a
lo largo de la obra donde la falta de claridad y exactitud son
usualmente utilizados por Max Estrella y personajes como el preso
catalán: “MAX: ¿Quién eres compañero? , EL PRESO: Un paria. MAX:
¿Catalán? EL PRESO: De todas partes.” La prosa poética a través del
verso poético en frases como: “Faroles rotos, cerradas todas, ventanas y
puertas. En la llama de los faroles un igual temblor verde y macilento.
La luna sobre el alero de las casas, partiendo la calle por medio”.
La
ironía mítica dentro de Luces Bohemia presenta una sociedad irracional,
llena de violencia y avaricia donde la muerte conduce el destino de los
protagonistas como remedio para acabar con tanto sufrimiento donde
términa cumpliendose la premonición como en las tragedias griegas. Por
ejemplo, Max le plantea a su esposa la idea de un suicidio colectivo de
la familia, luego mueren el prisionero, un niño, Max, y Madame Collet y
su hija terminan por suicidarse.
Valle-Inclán se sirve
de la ironía para resaltar las diferencias culturales existentes entre
los personajes de la culta élite bohemia y el resto de los personajes,
casi siempre las intervenciones irónicas serán por parte de Max, Don
Latino y los modernistas que son los poseen intelectualidad y
conocimiento.
Esperpento,
Valle-Inclán buscaba reflejar la realidad más profunda de los seres
humanos a través de este nuevo concepto estético al exagerar los rasgos
físicos y ambientales para hacer un retrato emocional de la sociedad
española del momento que se encontraba deformada por la injusticia, la
miseria, la opresión y la incultura. El autor logra el esperpento a
través de procedimientos como la degradación de los personajes, al
mostrarlos como ridículos, deshumanizándolos e imposibilitándolos para
ser héroes; la presentación del ambiente con espacios mal iluminados y
sucios como tabernas, calles inseguras, la celda de la prisión;
abundante uso del contraste entre lo grave y lo jocoso, la negligencia
miserable y mesura soez, el contraste chocante y lamentable por ejemplo:
el velorio de Max. Y finalmente el contraste entre el dolor, la
rebeldía y el conformismo.
Palabra y tono
En una entrevista para el diario ABC, Valle-Inclán describe tres modos de ver el mundo: "de rodillas, en pie, o levantado en el aire". La primera, cuando se le otorga superioridad a los personajes - héroes - frente a la condición de los humanos. La segunda busca poner a los protagonistas al nuestro mismo nivel, "como si fueran nuestros hermanos, como si fuesen ellos nosotros mismos", demostrando una especie de desdoblamiento del yo, con sus virtudes y defectos. La tercera, muy española y adoptada por Valle Inclán, busca dejar a los personajes por debajo del nivel de quien escribe la obra, "con un punto de ironía". Eso significará la posición de los dioses como "personajes de sainete" (populares, jocosos). Da el ejemplo de Cervantes, quien, refiriéndose a su relación con Don Quijote, "se cree más cabal y más cuerdo que él, y jamás se emociona con él". De allí parte la decisión que toma el autor de escribir los esperpentos.
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| Grabado perteneciente a la serie Los Caprichos, de Francisco de Goya. |
El esperpento busca degradar la realidad y convertirla en algo satírico y grotesco al combinar las formas humanas con las animales y la mezcla del mundo real y la pesadilla. "(...) una realidad nacional deformada, sórdida y ridícula sólo podrá reflejarse con total exactitud por medio de una estética igualmente deformada" en medio de la injusticia y la miseria en la sociedad española de la época.
La fatalidad de los personajes se observa en su deshumanización, cosificación. Ellos se vuelven "golfos" y "fantoches". Además, los describe según los objetos o prendas que utilizan: . Alonso Zamora Vicente describe en su obra "La realidad esperpéntica" que cuando el personaje es solo un fantoche, "el choque manifiesto entre su inferioridad y la nobleza del dolor que pesa sobre él, produce un género literario grotesco". Se da, de esta manera, la figura del antihéroe, quien nace a partir del héroe clásico, pero tiene y vive en la deformación.
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| La ceguera es bella y noble en Homero. Pero en Luces de Bohemia esa misma ceguera es triste y lamentable, porque se trata de un poeta bohemio, de Máximo Estrella /// |
"En la cueva hacen tertulia el gato, el loro, el can y el librero. ZARATUSTRA, abichado y giboso - la cara de tocino rancio y la bufanda de verde serpiente -, promueve, con su caracterización de fantoche, una aguda y dolorosa disonancia muy emotiva y muy moderna" (p. 57)
"Un golfo largo y astroso, que vende periódicos, rie asomado a la puerta, y como perro que se espulga, se sacude con jaleo de hombros, la cara en una gran risa de viruelas . Es el REY DE PORTUGAL, que hace las bellaquerias con Enriqueta LA PISA BIEN, MARQUESA DEL TANGO" (p.63)
"Grupos vocingleros corren por el centro de la calle, con banderas en arboladas. Entran en la taberna obreros golfantes - blusa, bufanda y alpargata - , y mujeronas encendidas, de arañada greña" (p. 64)
"MAX y DON LATINO, borrachos lunáticos, filósofos peripatéticos" (p. 65)
En "Claves de Luces de Bohemia" se menciona, como parte de los procedimientos literarios del esperpento, el código doble: "el significado profundo, semitransparente, cargado de crítica e intención satírica, que (...) constituye la auténtica lección moral, pero sin abrrido sermoneo". Esto podría observarse en momentos como el siguiente:
Max, personaje caracterizado por su pesimismo, erudición al expresarse y poder de crítica a partir de referencias culturales, utiliza un estilo literario para describir los conceptos que tienen las personas de la sociedad sobre elementos como el Infierno, la Muerte y la Vida: "magro puchero", "carantoña ensabanada que enseña los dientes", "calderón de aceite albando donde los pecadores se achicharran como boquerones", "un kermés sin obscenidades...". Sin embargo, ese estilo literario no disminuye el sarcasmo con que el personaje se expresa y se demuestra la lección moral sin necesidad de sermones.
Se presenta lo extraordinario como posible. El mundo de los personajes, comunes y corrientes, no coincide con el momento histórico-social que están viviendo:
"RUBÉN: Marqués, ¿córno ha llegado usted a ser amigo de Máximo Estrella?
EL MARQUÉS: Max era hijo de un capitán carlista que murió a mi lado en la guerra. ¿Él contabaotra cosa?
RUBÉN: Contaba que ustedes se habían batido juntos en una revolución, allá en Méjico.
EL MARQUÉS: ¡Qué fantasía! Max nació treinta años después de mi viaje a Méjico. ¿Sabe usted la edad que yo tengo? Me falta muy poco para llevar un siglo a cuestas. Pronto acabaré, querido poeta.
RUBÉN: ¡Usted es eterno, Marqués!" (p. 104)
En la obra, la palabra se utiliza para hacer referencia a personajes de la literatura ("Para medrar hay que ser agradador de todos los Segismundos", Rubén Darío, Alejandro Sawa escondido detrás del personaje). Los sepultureros en el cementerio preguntan "¿Serán esos los sepultureos de Ofelia? - Alonso Zamora lo considera una parodia de Hamlet -. Max, en la segunda escena, utiliza palabras extraídas de La vida es sueño (Calderón de la Barca): "Mal, Polonia, recibe a un extranjero".
Bibliografía consultada:
García, Ma. Jesús; Salas, Miguel. Claves de Luces de Bohemia. Editorial Ciclo. España, 1989.
Zamora, Alonso. La realidad esperpéntica. Editorial Gredos. España, 1969.
Propuesta de musicalización
Exceptuando una escena, toda la música en la obra será no diegética. La mayoría de las piezas son de compositores modernistas; muchos de estos fueron bastante criticados. Parte del contraste de estas piezas proviene de la naturaleza del movimiento, pues la experimentación fue clave en su desarrollo. Colocamos música a cada escena, pero la obra podría defenderse teniéndola solo en las escenas I, III, IV, VI, IX, X, XI, XII y XV. Viéndolo desde otro punto, podríamos darle importancia al silencio para resaltar momentos como los de las escenas VI, XI, XIII y XV. También se podría hacer uso del fade para resaltar lo grotesco de una situación (los modernistas y su coro, las prostitutas), resaltar lo trágico de una escena (la muerte del niño) o expresar los cambios de intensidad en las emociones (la cólera de Max; el disgusto de Claudinita ante Don Latino en el velorio). La música además representa lo esperpéntico al tratar de crear una atmósfera de pesadilla y reflejar cómo Max percibe el mundo, además de alejarse para dejar entrever pedazos de realidad.
Primera escena
Suena mientras llegan los espectadores; los familiariza con la atmósfera de la obra.
Segunda escena
El reclamo de Max a Zaratustra y el juego sucio de este con Don Latino.
Tercera escena
En la taberna de Pica Lagartos, la percusión está presente durante toda la escena y varía según la tensión entre los personajes. Por ejemplo, en la discusión entre Enriqueta y el Rey de Portugal.
Cuarta escena
Max y Don Latino con los modernistas, cuando blasonan sus consignas y llegan los serenos.
Quinta escena
Sexta escena
Max encarcelado, primeros momentos con el catalán. Los sonidos podrían ser usados para agregar suspenso. La música vuelve a sonar cuando se están llevando al catalán (como la que suena del 2:30 al 4:58).
Séptima escena
En la redacción de El Popular.
Octava escena
Novena escena
Encuentro con Rubén Darío, se hace mención a los músicos que están tocando la pieza.
Décima escena
Juego entre Max y las prostitutas, la música se vuelve más intensa mientras más se insinúan.
Decimoprimera escena
Muerte del niño y cólera cuando llegan los serenos.
Decimosegunda escena
Muerte de Max, las sopranos entonan un réquiem: “Que la luz eterna brille sobre ellos, oh Señor, con tus santos en la eternidad, por su misericordioso arte. Concédeles el descanso eterno, oh señor, y que la luz eterna brille sobre ellos" Agrega un aire ominoso, místico y sublime al momento.
Decimotercera escena
Velorio de Max, podría ser más estridente en tanto Don Latino se vuelva más impertinente.
Decimocuarta escena
Rubén y el Marqués.
Decimoquinta escena
Taberna de Pica Lagartos.La pieza suena cuando el borracho termina de exclamar “Cráneo previlegiado”.